La Prensa
  Portada | Clasificados | Foros | Ediciones anteriores | Archivo | Contáctenos
  EL IMPRESO  
Hoy por hoy  
 
   
  Opinión  
  Perspectiva  
  Deportes  
  Mundo  
  Economía y Negocios  
  Vivir +  
  Reseña  
  Sociales  
  Horóscopo  
     
  SUPLEMENTOS  
  Ellas Virtual  
  Martes Financiero  
  Aprendo Web  
  Reseña Empresarial  
Pulso de la Nación
  SERVICIOS  
Titulares por
e-mail
Columnistas
Guía del sitio
Tarifas
¿Quiénes somos?
Contáctenos
  TIEMPO LIBRE  
Turismo
De interés
Cartelera de cines
De noche
PÁGINA DEL
LECTOR
 
  CANALES  
Salud
Psicología
Psicología sexual
Bebés
Hogar
Mascotas
Tecnología
Cine
Libros
Farándula
Discos
Panamá, viernes 2 de septiembre de 2005
 

BIODIVERSIDAD.

Un puente de vida para el mundo

Pilar Arosemena de Alemán

Señoras y señores, con gran orgullo les informo que Panamá Puente de Vida - Museo de la Biodiversidad ya no es una idea en papel, es un hecho, con fecha de reinicio de construcción de las obras civiles para finales de este año. Y la cosa ha sido así:

Hace aproximadamente cinco años, un grupo de ciudadanos extraordinarios (Roberto y Rodrigo Eisenmann, Gilberto Guardia y Kaiser Bazán, entre otros) se atrevió a soñar en grande y pensar que un país como el nuestro tenía derecho a aspirar a albergar en sus orillas, un proyecto cultural de primer mundo, diseñado por Frank O. Gehry, un arquitecto de fama mundial, que algunos mencionan como el mejor del siglo XX, cotizado por reyes, jefes de estado y estrellas de cine.

Seguidamente, el gobierno de doña Mireya Moscoso aprobó el financiamiento del museo, y al poco tiempo también, para nuestra grata sorpresa, logramos donaciones millonarias de varios individuos y empresas privadas. Además, se fueron sumando al sueño mucha gente reconocida: Alberto Alemán, Norma Cano, Stephan Proaño, César Tribaldos, Stanley Heckadon, Simón Hafeitz, Omar Alvarado, Octavio Vallarino, Gustavo García de Paredes, Erik Wolfschoon, Jorge Federico Lee, Raúl Arias De Para, Mario Lewis y Salomón Behar por mencionar a algunos.

Como eje para toda esta transacción, un grupo de profesionales panameños, invitados a concursar y seleccionados por Gehry Partners LLP, entre los que contamos al equipo de Ingeniería RM, y a Patrick Dillon, George Bernman, Oscar Ramírez, y Jorge Kiamco y Asociados, asumió el reto de realizar un trabajo de una complejidad técnica tremenda y comenzó a colaborar con el equipo de Gehry Partners LLP y con sus asesores, en California, demostrando inmediatamente a esos ejecutivos su capacidad, y logrando una transferencia de conocimientos, que en adición a lo demás, es ya una de las ricas herencias de Puente de Vida al país.

Organizamos entonces unas cuantas reuniones de trabajo, convocadas por los doctores Abdiel Adames e Ira Rubbinoff, en las que participaron científicos de la Universidad de Panamá, directores de museos locales y extranjeros, y funcionarios del Smithsonian Tropical Research Institute, en las cuales se acordó que el objeto principal de la obra sería resaltar nuestro sustrato ancestral y a través de esta acción, la de definir nuestra vocación y misión como país. Es decir, el museo pretende situar al Istmo de Panamá como el pasajero principal de una larga travesía, durante la cual, éste, emergió de entre los mares (mucho después que Norte y Sur América), dividió los océanos Pacífico y Atlántico, y unió al continente.

Después de tanto esfuerzo, estuvimos listos para comenzar la construcción, a tiempo y dentro del presupuesto que se había asignado, pero el momento coincidió justo con los últimos meses del gobierno arnulfista y los primeros del gobierno PRD cuando no se movía nada en el país. Las cosas quedaron en suspenso. Sin embargo, en marzo de este año, don Martín Torrijos confirmó su apoyo a la obra y a través de los ministros Blades y Vásquez, de Jorge Sánchez y del reconocido abogado Jaime Arias ayudó a que el museo volviera a tomar fuerza.

Finalmente, ya con un mandato claro y positivo por parte del Gobierno, un grupo de empresarios y banqueros (principalmente Alberto Vallarino y Stanley Motta) con gran experiencia internacional y una impresionante visión de país, reconoció que una oportunidad como la que teníamos entre manos, no podía desaprovecharse y nos ayudó a estructurar un esquema financiero que fuera viable para que un consorcio de bancos financiara la obra. Y lo lograron. En efecto, hoy por hoy, ya hay un grupo de bancos que se ha comprometido a apoyarnos con un financiamiento de hasta 30 millones de dólares, que permitirá la feliz conclusión de la obra. De momento, sólo están esperando a que se cumplan una serie de requisitos para anunciar formalmente el lanzamiento de nuestro hermoso proyecto.

Por supuesto, el museo ha tenido sus detractores dentro de la clase política, y a pesar de que muchos de nosotros le hemos donado gratuitamente nuestro tiempo y dinero al proyecto, nos han acusado de toda clase de cosas. Sin embargo, como pasa casi siempre, la verdad ha prevalecido y varias auditorías públicas y privadas han comprobado que todo está en orden, como se evidencia en el hecho de que el gobierno actual nos ha desembolsado a la fecha más de 500 mil dólares y el Banco Nacional ha renovado la línea de crédito destinada a financiar la construcción. Por lo cual, a pesar de las críticas de esos detractores, en su mayoría mal intencionados y con agenda propia ¡El museo va!

Para terminar, sólo les digo que no me cabe la menor duda de que esta institución traerá riquezas económicas al país, pero para mí lo más importante es que nos brindará, a los panameños, la oportunidad de vernos a través de sus ojos y lograr así identificarnos con lo nuestro y definir nuestra misión para el siglo XXI. El contenido del museo nos ayudará a entender que Panamá, nuestro país, nuestro entorno, es en sí un museo y un experimento viviente de biodiversidad y que nosotros, sus ciudadanos, debemos ser sus más celosos custodios, y ofrecerlo al mundo como una vía directa para dejar atrás la tan detestada pobreza que aún ataca a muchos en nuestra tierra.

Panamá, ¡Hoy celebro por ti y me siento orgullosa de ser panameña!

La autora es vicepresidenta ejecutiva de la Fundación Amador


Además en opinión

Una golondrina... sí...: I.Roberto Eisenmann, Jr.
Entre abogados te veas: Francisco Vega
Un puente de vida para el mundo: Pilar Arosemena de Alemán
¿Qué necesita Panamá?: Roberto Brenes
Martín: una silla para inspirarse: Edith Núñez



 
 
 
 
  TURISMO
 
 
  RECETARIO
Recetario  
 
    BUSCADOR  
Google
Web
prensa.com
 
© 2005. Corporación La Prensa. Derechos reservados.
Corporación La Prensa: (507)222-1222 | prensa.com: 323-7292 / 323-7338
Apartado 6-4586 El Dorado Ave. 12 de octubre, Hato Pintado Panamá, República de Panamá