Estábamos para mayores cosas
Campo Elías Estrada
cestrada@prensa.com
OPINIÓN.Me decía el Cheché Hernández hace ocho días en el aeropuerto de Guatemala, que lo que más le incomodaba era que Panamá estuviera de último en la hexagonal con el plantel que tenía; no le daba crédito. Y reconocía el sufrimiento que ha sido esta eliminatoria.Me parece que muchos compartimos ese pensamiento.
Tal vez una gran mayoría se ilusionó cuando se clasificó a la hexagonal porque era obvio que los seis países iban a pelear por un mismo ideal, unos más que otros, pero todos con las mismas intenciones. Ahora que se ha jugado más de la mitad de la liguilla final, las esperanzas se están desvaneciendo y los pensamientos, como el que formuló el Cheché, nos quedan de consuelo. Porque analizando cada uno de los seis partidos que lleva jugado Panamá, el único que le pasó por encima fue Estados Unidos. Ni siquiera México, que en el Azteca será otro diferente a lo que presentó en el Rommel.No ha habido mayores diferencia entre uno y otro, excepto Estados Unidos y México, que son dos fuera de serie.
Costa Rica, Guatemala y Trinidad Tobago no han marcado una diferencia abismal con respecto a Panamá, pero la realidad dice que nos han ganado un partido. Lamentablemente la selección revivió a Costa Rica y Guatemala, que estaban moribundas, después de perder a domicilio de manera inmerecida en tiempos de reposición. Podríamos esgrimir toda una serie de argumentos a favor de nuestra selección, pero todo esto queda sin validez porque desde un principio se dijo que la clave en esta liguilla era sumar, no restar, como lo viene haciendo Panamá. En todo caso el objetivo era buscar la clasificación a Alemania, que no se consiga, como hasta el momento se viene haciendo, no puede catalogarse como fracaso, por la manera como los jugadores la han jugado.
Hasta ahora han hecho una buena hexagonal donde no se han podido conseguir los resultado por cosas del fútbol. Puede ser que mucha gente no entienda, pero es bueno refrescarle que estas son las eliminatorias donde cada partido es un sufrimiento, no solo para Panamá sino para cualquier país en el mundo, incluyendo a las grandes potencias.Como me decía ayer Pablo Cotito, que después de lo visto en lo que va de la hexagonal a uno le queda la sensación de lo cerca que se estuvo del Mundial, aunque restan cuatro partidos y matemáticamente existen las posibilidades (Lease al extremo la nota de Álvaro Sarmiento con las posibilidades).
De momento es un trago amargo que muchos se están tomando con esta eliminatoria, después de 28 años de sinsabores donde nunca se estuvo en una instancia final para un mundial mayor. Ahora que se consiguió, puede ser que duela más, porque nunca habíamos tenido la experiencia de pelear por tres cupos directos y un repechaje. No sé si se consiga, pero mientras existan las posibilidades de la matemática, tiene que seguir el interés del público que debe apoyar a los jugadores el 3 de septiembre contra Costa Rica. Ellos se lo merecen.Esto de las eliminatorias mundialistas es sufrimiento. Es primera vez que estamos tan cerca y no lo parece. El progreso se ha visto, nos han faltado los resultados.
El autor es periodista
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