La Prensa
  Portada | Clasificados | Foros | Ediciones anteriores | Archivo | Contáctenos
  EL IMPRESO  
Hoy por hoy  
 
   
  Opinión  
  Perspectiva  
  Deportes  
  Mundo  
  Economía y Negocios  
  Vivir +  
  Reseña  
  Sociales  
  Horóscopo  
     
  SUPLEMENTOS  
  Ellas Virtual  
  Martes Financiero  
  Aprendo Web  
  Reseña Empresarial  
Pulso de la Nación
  SERVICIOS  
Titulares por
e-mail
Columnistas
Guía del sitio
Tarifas
¿Quiénes somos?
Contáctenos
  TIEMPO LIBRE  
Turismo
De interés
Cartelera de cines
De noche
PÁGINA DEL
LECTOR
 
  CANALES  
Salud
Psicología
Psicología sexual
Bebés
Hogar
Mascotas
Tecnología
Cine
Libros
Farándula
Discos
Panamá, viernes 26 de agosto de 2005
 

¡Qué conveniente solución para justificarlo todo! Si robo y me descubren, la culpa es de los medios. Si no declaro mis bienes y se publica, la culpa es de los medios por contarlo. Si soy negligente y se denuncia, la culpa es de los medios que no son la instancia.

Si soy corrupto y abuso del poder y me sorprenden, la culpa es de los medios por divulgarlo. Y, por si faltaba algo, si la justicia condena a uno de los sacerdotes de micredo por acoso sexual, la culpa es de los medios que le han montado campaña. Ante el fallo condenatorio al sacerdote Roberto González no esperábamos esta reacción de la Iglesia católica. Sus homólogos de Estados Unidos trataron de ocultar el sol con un dedo y terminaron derretidos por la luz de los hechos.

La justicia civil ha hablado y es clara: el culpable es el sacerdote y las víctimas son tres adolescentes. No puede ahora victimizarse al sacerdote, que tiene derecho a agotar todos los recursos que le da la ley, pero que, por el momento, es culpable de delitos nada agradables para la sociedad.




 
 
  TURISMO
 
 
 
  RECETARIO
Recetario  
 
    BUSCADOR  
Google
Web
prensa.com
 
 
© 2005. Corporación La Prensa. Derechos reservados.
Corporación La Prensa: (507)222-1222 | prensa.com: 323-7292 / 323-7338
Apartado 6-4586 El Dorado Ave. 12 de octubre, Hato Pintado Panamá, República de Panamá