La llegada de la selección de Costa Rica ayer a la Ciudad de México provocó un gran caos en el aeropuerto capitalino, donde hinchas del país centroamericano y nativos se enfrascaron en un duelo de rechiflas, gritos y ofensas.
El técnico del plantel costarricense, el brasileño Alexandre Borges Guimaraes, evitó en un principio dar declaraciones a los medios, pero después reconoció que hizo cambios en su equipo para el juego de hoy ante México, aunque aseguró ninguno estaba fuera de lo normal.