Los tiempos están cambiando
Campo Elías Estrada
cestrada@prensa.com
OPINIÓN. Hasta hace menos de 20 años, los legionarios del seleccionado panameño se limitaban a unos cuantos jugadores. Se contaban con los dedos de una mano. El equipo como tal se mantenía entrenando en el patio. Unas veces los repatriados fueron Rommel Fernández, en otras Armando Dely Valdés, René Mendieta y en los últimos años fue Julio y Jorge Dely, Percival Piggott y algunos otros.Hoy día la situación ha cambiado. Medio equipo está por fuera. Guatemala, en cambio -el rival de Panamá el 17 de este mes-, los tiene prácticamente a todos.Antes teníamos pocos partidos de fogueo y a todo el equipo en el patio. Faltaba experiencia, decíamos. Ahora los tenemos casi afuera a todos, lo que ha sido fructífero. Por eso se han dado, en parte, los resultados.
En ese sentido hay que ser comprensivos. Tenerlos a todos es casi imposible, por diferentes motivos. Aun así no creo que la federación panameña tenga la autoridad internacional como para hacerse sentir y decir que quiere a todos los jugadores desde el pasado domingo. Es obvio que uno quisiera que todos estuvieran entrenando juntos, pero la historia está cambiando a favor del fútbol panameño. Puede sonar preocupante, pero me consuela que todos estos jugadores convocados para el juego con Guatemala estuvieron juntos por 20 días en la Copa de Oro. Allí jugaron seis difíciles partidos en 18 días en los que se derrochó un impresionante esfuerzo.
Todos estos legionarios se han mantenido activos en los diferentes países donde juegan un fútbol de un alto nivel en comparación al nuestro. Una vez el mismo Cheché Hernández dijo que eso le representaba una ayuda extra.Para contrarrestar los pocos días que van a estar juntos los jugadores tendrán que volver a repasar el librito de la Copa de Oro. No creo que vayan a comenzar de cero. Es potestad de los jugadores hacer un buen partido y del técnico planificar su estrategia, en un choque que va a ser crucial para los dos seleccionados. Diferente a lo que fue el torneo regional de Estados Unidos.Aquí lo importante de la era del Cheché Hernández es que el equipo no depende solo de un jugador como en los tiempos de Rommel o el mismo Julio Dely. Ahora la selección es más homogénea.
Allá en Guatemala el partido va a ser igual de difícil, así Panamá haya tenido el equipo completo desde hace un mes. No veo mayores diferencias.De momento lo que el equipo necesita es tranquilidad, esperando que todos los legionarios lleguen al país antes de este domingo. Mi preocupación más que la llegada de los legionarios es con el portero Jaime Penedo, que no ha tenido vida propia después del culebrón en que lo metió su representante. Es deber de la federación que el jugador tenga la tranquilidad del caso. La selección la necesita.
El autor es periodista
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