La mayoría de los habitantes de la antigua casa de apartamentos en el barrio berlinés de Moabit hablaba árabe y muy poco alemán, un hecho que en la noche del lunes se asemejó a una sentencia de muerte para nueve personas. Mientras las llamas se abrían camino hacia los pisos superiores de la vivienda, los bomberos repetían una y otra vez el aviso de permanecer en el apartamento con las puertas cerradas para bloquear el paso del fuego y esperar a ser rescatados. Varios inquilinos no comprendieron y abandonaron sus pisos para encontrar la muerte en las escaleras.