El caso de los pacientes que fueron víctimas de sobredosis de radiación en el Instituto Oncológico Nacional es único en el mundo, tal y como lo ha determinado la Organización Internacional de Energía Atómica con sede en Viena.
Como si la tragedia de las víctimas y sus familiares no fuera suficiente, hoy descubrimos que los responsables continúan administrando tratamiento al resto de los panameños que acuden inocentemente al centro hospitalario.
¿Cómo, las autoridades de salud se han permitido semejante descuido? ¿Cómo se justifica esa situación? Se ha dicho que la razón es que no hay más especialistas, pero el hecho ocurrió hace cinco años. Cuando estalló el escándalo se habló de que se prepararían más profesionales; ha transcurrido el tiempo y todavía no hay quién reemplace a los técnicos cuestionados. ¿Qué país del mundo puede sostener tal situación, luego de una tragedia de estas dimensiones? Lo ocurrido en el Instituto OncológicoNacional tiene un nombre: infamia. |