| situación.
Solo las crisis producen cambios
Ignacio Irriberi
El país está en crisis, crisis energética, crisis de valores, la Corte, el Ejecutivo, la Asamblea están en crisis, los partidos políticos, etc., etc., etc... Atendiendo la definición; crisis es una situación dificultosa o complicada que requiere de un cambio para producir su solución.
Para producir los cambios tenemos que llegar a las causas, enfocar la atención en las semillas que producen árboles torcidos y frutas podridas; es decir, aquellas semillas que se mantienen dentro de las paredes del statu quo que no osan producir cambios, pues se encuentran muy cómodas, alimentándose de las frutas podridas que producen.
Mencionemos algunas de las frutas podridas.
Cuando el ciudadano clama para que se le reconozca su derecho a participar de las decisiones que le afectan, se le responde que constitucionalmente ha entregado su representatividad. Cuando señala que el modelo neoliberal en su vertiente de libre comercio no genera riqueza productiva y empobrece, se le dice que esa es la corriente globalizadora irreversible. Cuando exige que los impunes paguen por sus delitos, se le comunica, amparándose en un maremágnum de leyes, decretos que se "está trabajando en ello". Cuando el ciudadano quiere participar en política para producir cambios lo tiene que hacer por el embudo de los partidos políticos, por la ley electoral y sin los recursos que los ciudadanos entregamos a los partidos. Cuando pensamos poner un recurso de inconstitucionalidad mejor abstenerse, pues lo más probable es que legalicen la injusticia. Ni hablemos del doble discurso o la doble moral que ya es parte del folclore de los sectores de poder.
La sutileza del poder para crear problemas o crisis induciendo a la ciudadanía un resultado preestablecido como solución y si no les resulta lo imponen; el caso de la CSS es evidente. La sumisión al imperio (EU), un pequeño ejemplo: se compromete al país apoyando la cruzada de la guerra de Irak, posteriormente las mentiras esgrimidas por el Gobierno americano para declarar la guerra han sido demostradas y el Gobierno no ha exigido una explicación.
Podemos continuar enumerando lo que ya el pueblo conoce.
Lo importante, y conclusión de este escrito, es que las crisis requieren de cambios y los centros de poder económico y político dominantes no lo harán, para ello se requiere un ciudadano consciente, organizado y participativo, forjar un frente que aglutine los sectores populares, a pequeños y medianos productores del campo y la ciudad, a los sectores medios y profesionales tan duramente golpeados, para encontrar ese país deseado; con libertad, democrático, con justicia, incluyente, solidario con una economía de equidad y sostenible y que prevalezcan los intereses nacionales.
Tenemos que estar claros en que no hemos entregado nuestro poder soberano de decidir y mucho menos a que piensen por nosotros.
Un ciudadano libre es un ciudadano bien informado.
Miembro de ciudadanos por la defensa de la libertad de expresión
Además en opinión
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