La Copa tuvo al equipo ideal
Campo Elías Estrada
cestrada@prensa.com
OPINIÓN IFinalmente parece que José Cheché Hernández consiguió ajustar y agrupar al equipo ideal, que acaba de hacer una digna y decorosa presentación en la Copa de Oro, para lo que resta de la hexagonal de la CONCACAF.No es un equipo nuevo porque muchos de estos jugadores han estado juntos en lo que va de la eliminatoria mundialista. Pero hizo ajustes que ayudaron a balancear todas las líneas.
El ajuste en esta Copa de Oro tuvo orientada a que todos los jugadores miraran en una misma línea, que era de lo que adolecían nuestras selecciones mayores. Se olvidó el pelotazo. Ahora el fútbol es más vistoso, se triangula mejor el balón, se lo retiene para bajarle ritmo al rival, hay más confianza colectiva e individual, se sale desde atrás con personalidad y se llega con pocos pases al marco rival. Se nota una mejora.Un panorama alentador que el Cheché vino tejiendo poco a poco, pero que lamentablemente no se le ha reconocido. Costó pero está dando sus frutos. Primero se alcanzó llegar a la hexagonal final y después se obtuvo el subcampeonato de la Copa de Oro 2005. Hubo diferencias abismales entre lo que se ha jugado en la eliminatoria y lo que presentó el equipo en la Copa de Oro.
En Estados Unidos se dieron situaciones interesantes dentro del equipo. Uno de ellos con el portero Jaime Penedo, que era una de las posiciones más controversiales. Donaldo González, indirectamente, no tiene idea de la oportunidad que le dio al portero del Árabe Unido con su negativa a la convocatoria. Lo de Penedo fue el premio a la perseverancia. Por el momento el cuerpo técnico no tendrá que preocuparse por portero.En el torneo también se evidenció la importancia de los emblemáticos hermanos Dely Valdés. Recuerdo cuando el colega Álvaro Sarmiento escribió un artículo pidiendo que los colonenses se mantuvieran con la selección.
Ese día nos llegaron varios e-mails criticando el escrito. Decían que eran viejos para la juventud de los delanteros de turno; que había que pensar en una renovación, que ya ellos habían pasado su ciclo. Ambos mostraron que muchas veces veces la experiencia vale más que la juventud, sobre todo cuando son ejemplos y dignos de imitación. Jorge y Julio dieron su cuota e incluso el primero hizo mancuerna con Luis Tejada, una dupla interesante que dio sus dividendos en los dos últimos partidos.Es un hecho que los jugadores han aprendido del librito del Cheché y en la Copa de Oro lo recitaron casi a la letra.Ahora viene otro capítulo en el que el público, los medios y los jugadores debemos tener los pies sobre la tierra. Se avecina la segunda vuelta de la hexagonal y aquí hay que tratar de mantener el nivel y la confianza de la Copa de Oro. No caer en el orgullo y mantener la humildad.Una cosa es la Copa de Oro y otra la eliminatoria.
No hay que caer en el triunfalismo, pensemos que allá Guatemala va a ser más difícil que los mismos gringos. En el 2001, por ejemplo, Colombia se llevó un chasco cuando ganó invicta la Copa América como anfitrión, sin embargo, unos días después perdió en su propia casa contra Perú en un partido por la eliminatoria y más tarde quedó por fuera del Mundial del 2002.Los jugadores tienen que estar claros y no dejarse llevar por lo que dicen los medios y la gente en la calle. De momento se consiguió un logro importante, pero aún queda la eliminatoria, donde estamos de últimos.
Les recuerdo que tenemos dos puntos, arriba están los trinitarios y Guatemala (con cuatro puntos), Costa Rica (7), Estados Unidos (12) y México (13). El 17 de agosto Panamá visita a Guatemala, EU a los trinitarios y México a Costa Rica.No podemos negar que el Cheché encontró al equipo ideal en la Copa de Oro y que pudiera estar para más cosas, pero hay que ser moderados. No permitir que la gloria disuelva todo el trabajo que se hizo en 18 días.
El autor es periodista
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