Las guerrillas en Irak
Dexter Filkins y David S. Clous
Simplemente, se hacen cada vez más fuertes. A pesar de meses durante los que se ha asegurado que las fuerzas estaban en decadencia, las guerrillas y los terroristas que combaten la empresa respaldada por estadounidenses aquí se hacen más violentas, con mayor capacidad de recuperación y más sofisticados que nunca.
Una serie de ataques recientes, incluida la ejecución de líderes sunnitas moderados y el secuestro de diplomáticos extranjeros, ha hecho que muchos iraquíes se den cuenta cabal de que el proceso democrático que se ha estado desarrollando desde que los estadounidenses restauraron la soberanía iraquí en junio de 2004 no ha podido aislar las guerrillas y, en efecto, se ha convertido en el blanco.
Tras haber concentrado sus esfuerzos durante dos años y medio en sacar a más de 138 mil tropas, al parecer los insurgentes están cambiando el centro de su atención a la polarización política y sectaria del país aparentemente, con la esperanza de encender una guerra civil, y al aislamiento del gobierno iraquí en el extranjero.
Y las guerrillas están eligiendo sus blancos con mayor precisión, ejecutando y exagerando sus ataques con más sofisticación que en el pasado. Los comandantes estadounidenses dicen que el número de ataques contra fuerzas estadounidenses e iraquíes ha sido constante durante el último año, y son cerca de 65 en promedio al día.
Sin embargo, los estadounidenses reconocen que la sofisticación de los ataques guerrilleros y la capacidad de los insurgentes para reponer sus soldados tan pronto como los matan son cada vez mayores.
''Estamos capturando o matando a muchos insurgentes'', dijo en entrevista un alto oficial de inteligencia del ejército en un cargo delicado. ''Pero los están reemplazando con mayor rapidez de la que tenemos para inhabilitar sus operaciones. Siempre hay otro insurgente listo para levantarse y hacerse cargo''.
El peligro es que la violencia podría rebasar la campaña intensiva respaldada por Estados Unidos ahora en curso para atraer a los árabes sunnitas de Irak a la corriente política dominante, lo que provocaría que la comunidad quedara más llena de rencor que nunca, y montaría el escenario para aún más violencia y posiblemente una guerra civil.
En Bagdad, se entiende comúnmente que los éxitos recientes de la insurgencia en parte se encuentran en la debilidad del gobierno iraquí. Los líderes sunnitas que fueron asesinados, por ejemplo, viajaban con un solo guardia, proporcionado por uno de los líderes sunnitas por cuenta propia. Al parecer, no se ha prestado atención a las solicitudes de protección presentadas al gobierno por líderes sunnitas.
Y en el caso del bombazo en Musayyib, funcionarios iraquíes dijeron que el camión de gas, propiedad del Ministerio del Petróleo, había sido robado por los insurgentes en el camino entre Bagdad y Faluya varios días antes del bombazo. Para llegar a Musayyib, es probable que el camión haya pasado por diversos retenes militares y policiales; sin embargo, de alguna forma, pudo llegar a su destino.
No obstante, parte de la explicación de la capacidad de recuperación de las guerrillas surge de su propia astucia. Comandantes estadounidenses creen que la oleada de secuestros de diplomáticos se produjo después de que el combatiente jordano Abu Musab Al-Zarqawi formó una célula en Bagdad específicamente para secuestrar diplomáticos.
Otra situación reciente en la insurgencia y una explicación posible de su capacidad para allegarse reclutas de todo el mundo árabe es el alcance y sofisticación de sus relaciones públicas.
La mayoría de los principales grupos guerrilleros como Al-Qaeda en Mesopotamia y Ansar al Sunna con regularidad colocan en la red actualizaciones de sus logros. Apenas si pasa un día sin que uno de los grupos anuncie otro ataque ya sea con un video o una nota escrita.
Un comunicado dado a conocer el viernes por Ansar al Sunna, por ejemplo, hace alarde de un ataque contra una Humvee estadounidense en la norteña ciudad iraquí de Samarra. La Humvee, dice el comunicado, ''fue destruida con un paquete explosivo''. ''Cuatro cruzados que estaban en él resultaron muertos'', dice la nota.
''Dios es grande'', concluye la nota en su forma usual. ''Gloria a Dios, a su Mensajero y a los creyentes''
The New York Times News Service
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