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Torre de Babel
Carlos Valencia
Aunque abrigo pocas esperanzas que el Diálogo sobre la Caja llegue a consensos sobre los temas álgidos de la edad de jubilación, densidad de cotizaciones, cuotas y beneficios, adelanto estas recomendaciones sobre el tema: Primero: El diálogo debe empezar con una explicación clara de la situación financiera del programa de pensiones realizado por un expositor que goce de credibilidad general: Preferiblemente un técnico de la OIT o Naciones Unidas familiarizado con la problemática de nuestra institución.
Segundo: Se debe establecer que la solución debe alargarle la vida al programa de pensiones por lo menos tanto como lo hacen las medidas aprobadas por la Ley 17, que sería de aproximadamente de 15 a 20 años. Así entonces si por ejemplo, se propone reducir la edad de jubilación, se debe compensar aumentando cuotas, densidad o reduciendo beneficios. Tercero: Si se propone que el "Gobierno" asuma parte del costo del programa, se debe indicar qué impuestos se deben aumentar o qué programas deben reducirse o cuántas posiciones deben eliminarse para crear los ahorros necesarios para realizar los aportes propuestos. Cuarto: No se debe permitir discusiones sobre el "modelo económico". En noventa días no se puede discutir los cambios a las instituciones que rigen la economía del país y no es este el estadio idóneo para hacerlo.
Por otro lado, considerando que la mesa del diálogo auspiciado por el PNUD en la administración de la presidenta Moscoso no llegó a consensos ni acuerdos después de varios años de frustrantes encuentros, dudo mucho que puedan producirse ahora. Pareciera que el Diálogo se convertirá en una Torre de Babel ya que hay participantes con agendas políticas que van más allá de la problemática del Seguro Social y están empeñados en que no se llegue a acuerdo alguno.
Si no se llega a un acuerdo el Gobierno podría mantener las reformas paramétricas de la Ley 17 con modificaciones para mejorarlas y con cambios acordados en otros aspectos o dejar la ley anterior esencialmente igual o con modificaciones inocuas y poco efectivas que van a requerir reformas nuevamente en pocos años.
Si opta por la segunda opción el país se dirigiría a un despeñadero económico, social y político: los déficit anuales del programa serán en seis o siete años del orden de los 500 y más millones de dólares lo que requerirá de cortes drásticos en las jubilaciones existentes (y futuras), aumentos enormes de impuestos y recortes dramáticos en la planilla oficial lo que obviamente llevaría al país a un caos total.
Ante estas perspectivas no solo hay que olvidarse de la ampliación del Canal, sino que también se paralizarían las inversiones de propios y extraños ante el descalabro total que se avecinaría creando desempleo, pobreza y la desesperanza de toda la nación.
Ante estas perspectivas, no cabe a un gobierno responsable otra cosa que seguir adelante con reformas paramétricas similares a las ya planteadas con algunas modificaciones que permitan que el programa se extienda por 15 años o más preferiblemente, pero si con reformas considerables en lo que se refiere a la administración de la Caja y la transparencia y rendición de cuentas en su manejo. En diez años habrá que retomar nuevamente el tema que nos ocupa para realizar nuevas reformas o quizás, antes de que ello ocurra, se llegará al convencimiento general de que se requieren reformas estructurales al programa que den permanencia indefinida al mismo.
Considero que el Gobierno debe aprovechar este periodo de Diálogo para intentar explicar a la población por todos los medios la situación de la Caja y la magnitud del problema y realizar conversaciones fuera del Diálogo con diferentes sectores de la vida nacional, incluyendo los partidos políticos de oposición.
Estos últimos deben dejar a un lado el oportunismo miope que algunos han mostrado y actuar con vistas a los intereses más elevados de la patria. También es hora de que la ciudadanía consciente haga sentir su voz ante la crítica situación que afrontamos para que el país tenga futuro.
El autor es empresario y ex miembro de la junta directiva de la CSS
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