Lance Armstrong hizo su sueño realidad. Se despidió de su octavo Tour con la camiseta amarilla, al adjudicarse la contrarreloj de 55 kilómetros ayer en Saint Etienne y quedar de primero en la clasificación general por séptimo año consecutivo. Hoy, cuando se baje de la bicicleta tras 144,5 kilómetros de recorrido, habrá dado la última pedaleada de su carrera profesional, convertido en leyenda.539259 |