| JOYCE Y WILDE.
Dos escritores irlandeses
Luis Quintero Poveda
De las islas británicas, Irlanda es la segunda en extensión; y se comunican y separan por el mar de Irlanda, el cuan junto con los hechos históricos de ambos, han signado también el numen de sus grandes escritores. Ello es así, tanto que los más representativos hombres de letras de Irlanda lo serían Oscar Fingall O’Flahertie Wills (Oscar Wilde 1856-1900) autor de la famosísima creación titulada "El retrato de Dorian Gray". Esta obra fue la delicia del público panameño cuando en la década de 1970, por capítulos largos y casi interminables, la televisión presentaba su adaptación día a día casi por un año.
Wilde también es valorado por su extraordinaria obra de teatro "El abanico de Lady Windermere". Allí volcó Wilde todo su ingenio y talento y en una sátira muy sutil analiza la sociedad de su época, sus normas sociales, su ética y su moral. Así el comportamiento hombre- mujer son propios de la vasta crítica europea a lo donjuanesco. Verbigracia Zorrilla, Flaubert en "Madame Bovary", "Alas", Clarín en La Regenta, Byron y otros muchos.
James Joyce (1882-1941) es considerado prácticamente el mejor escritor del mundo occidental.
En "Ulysses" hace gala de un dominio absoluto de la cultura clásica grecorromana y traspolándola a sus días, crea una narrativa extraordinaria, descomponiendo, y recomponiendo un nuevo lenguaje rico en hechos, en imágenes, figuras y exquisita creación literaria.
Joyce en "Ulysses" es fuerte en su crítica histórica social. Según Joyce, Troya es sorprendida desde una yegua de madera. según Joyce, Sir Francis Drake, es un cobarde que premunido de su superioridad ataca infamemente a la endeble Panamá colonial.
Joyce en "Dublineses" refleja su propia madurez artística a base de pequeños cuentos perfectos de su propia infancia, de su adolescencia, continúa con episodios de su vida adulta, aborda lo matrimonial, lo electoral, lo cultural y la religión, sentando bases de su maestría sin igual.
Empero subyace en Joyce una rebeldía permanente, una crítica valiente y sincera, reflejo de su pueblo ante los embates de la Inglaterra centralista. Así Joyce resulta ser Irlanda misma.
El autor es abogado
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