| IRRESPONSABILIDAD.
El paternalismo estatal
Leandro Ferreira Béliz
Recientemente nos enteramos de la existencia de una política de condonación de deudas que favorece a los morosos del Instituto Nacional de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (IDAAN). Me sorprendió que precisamente en momentos en que el Gobierno pide al componente productivo de la sociedad sacrificios adicionales, traducidos en mayores aportes a las arcas estatales para poder atender ese gran pasivo social y de infraestructura (calles, carreteras, puentes, acueductos, etc), esta entidad recurre al lesivo paternalismo que no hace otra cosa que premiar a los irresponsables y a los que han hecho del "juega vivo" un modo de vida.
Ya en el pasado, instituciones como el Banco Hipotecario Nacional implementaron políticas de este tipo, demostrando total irrespeto para con los prestatarios que, con mucho esfuerzo, cumplían con sus obligaciones, y en cambio favoreciendo a los que no lo hacían. En esta ocasión, el IDAAN esgrimiendo el argumento de que es mejor cobrar algo aunque sea mínimo, antes que nada, está convocando a sus clientes morosos a fin de que acepten cancelar un porcentaje mínimo de la deuda, a cambio de la exoneración de la mayor parte de la misma.
La situación financiera y administrativa del IDAAN, es ampliamente conocida. Entre otras situaciones, destacan: la facturación mínima en contraste con la producción y suministro de agua, la ineficacia de la gestión de cobros, el despilfarro del preciado líquido producto del deterioro de la red de distribución, y la incapacidad para poner un alto al hurto descarado a través de las famosas conexiones brujas. Pero en lugar de adoptar acciones para enfrentar estas deficiencias de la gestión institucional, se ha optado por medidas de gran aceptación popular, pero que agravan la ya precaria condición de la institución, y desaniman a los buenos usuarios que pagan a tiempo sus respectivas facturas. Me pregunto ¿por qué mejor no se estableció algún incentivo para los que pagan al día? No nos referimos a premios irrisorios que dependen de la coincidencia de los números de la cuenta del cliente que está al día, con los de la lotería.
Resulta inaceptable que, a pesar que el suministro de agua en nuestro país mantiene una tarifa muy razonable, exista una escandalosa morosidad. Los panameños debemos aprender a establecer prioridades al momento de gastar nuestro dinero, y el pago por este servicio debe ser una de ellas.
Nuestros gobernantes debieron asumir primero el compromiso de convertirse en verdaderos administradores mejorando la recaudación de los ingresos ya establecidos, antes de pedir a los que sí contribuimos, mayores tributos.
Hay un elemento indispensable para lograr el progreso de una nación, me refiero a la actitud de sus ciudadanos. Si continuamos promoviendo conductas que lejos de propiciar un cambio de mentalidad entre la población, envían un mensaje nocivo que hace creer que la irresponsabilidad a la larga será premiada, jamás lograremos la clase de personas que se requieren para sacar al país de la situación de estancamiento social y económico en que se encuentra inmerso.
El modelo de administración pública que debe imponerse, es aquél donde la eficiencia y transparencia van de la mano. Las instituciones del sector público deben aprender a generar fondos para su propio funcionamiento, y en tal sentido debe educarse a la población. En la medida que comprendamos que solo cumpliendo con nuestras obligaciones estaremos en posición de exigir nuestros derechos, el panorama nacional irá transformándose hacia lo que deseamos todos, un Panamá con servicios públicos de calidad.
El autor es auditor
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