OPERATIVO. BEIJING, China/(EFE).- Durante los cinco días de gira que el Real Madrid ha estado en Beijing, se desplegó uno de los dispositivos de seguridad más impresionantes jamás vistos en la capital china, ni tan siquiera con visitas de jefes de Estado. El propio jefe de policía de Beijing dirigió las operaciones cada vez que los jugadores blancos salían del hotel donde se alojaban, mientras centenares de efectivos policiales acordonaban la zona. El objetivo era no dejar acercarse a las estrellas a ninguno de los aficionados que montaron guardia estos días en las inmediaciones del hotel, en busca del siempre anhelado autógrafo.