Peter Sellers, para qué negarlo, tenía un enorme talento, pero también era dueño de un ego del tamaño de un rascacielos.
A petición suya se incluyó en la película Casino Royale (1967) el siguiente parlamento: “Dios tiene un pacto conmigo”. En este filme le hizo más de un desplante a su co-protagonista Orson Welles.
Tenía serios problemas de identidad, el señor Sellers. Podía interpretar brillantemente varios papeles en una misma película, pero le costaba mucho ser una persona normal cuando salía del set de filmación. En una ocasión manifestó lo que podía ser su epitafio: “Odio todo lo que hago”.
Sufría de constantes neurosis, no se sentía seguro de su desempeño por muchas alabanzas que recibiera y era tan autodestructivo que fue su peor enemigo.
Evitaba quitarse su disfraz de comediante y todo lo quería resolver con un chiste. Su relación con los directores, sus compañeras sentimentales y sus hijos no siempre fue la mejor. Su personaje más difícil de interpretar era ser él mismo.
Una película que explora a ese otro Sellers se estrenó el año pasado en el Festival de Cannes. Se titula The Life and Death of Peter Sellers y fue producida por el canal de cable HBO. Estuvo estelarizada por Geoffrey Rush, Charlize Theron y Emily Watson.
Obtuvo el Globo de Oro como mejor mini-serie o cinta para televisión y otro para Rush, que inicialmente no quería enfrentarse a tamaño reto. También el telefilme tiene nominaciones al Emmy para Rush y Theron.
En el 2006 se tiene previsto que el inspector Jacques Clouseau retorne al cine bajo la piel de Steve Martin. The Pink Panther será dirigida por Shawn Levy y la pregunta es si este equipo artístico podrá superar a la producción original.
A carcajadas
Peter Sellers se dio a conocer primero por su voz. Antes de convertirse en un comediante de fama internacional gracias a sus películas, los primeros en disfrutar de sus ocurrencias fueron los oyentes de The Goon Show, un popular programa de radio de la BBC de Londres.
Su divertida faena realmente comenzó a los 17 años cuando prestó servicio militar durante la Segunda Guerra Mundial. Fue el encargado de organizar los espectáculos de variedades para las fuerzas armadas de su país y fue donde conoció a los que le acompañarían en The Goon Show.
Richard Henry Sellers nació en Southsea, Hampshire (Inglaterra), a las 6:00 a.m. del 8 de septiembre de 1925.
Su madre, padre y abuela fueron actores de vodevil, por lo que a nadie le sorprendió que el muchacho se dejara seducir por las candilejas.
El rey de las carcajadas murió de un ataque al corazón el 24 de julio de 1980 en Londres luego de pasar 30 horas en coma. Hace 25 años que las risas no son las mismas que eran con Sellers.
Se casó en cuatro ocasiones. Entre 1951 y 1961 estuvo al lado de Anne Howe. Luego unió su vida a la actriz Britt Ekland entre febrero de 1964 y diciembre de 1968. Entre 1970 y 1974 lo acompañó Miranda Quarry. La última dama de su atormentada alma fue su colega Lynne Frederick, con quien estrechó lazos el 18 de febrero de 1977.
Tres de los hijos de Sellers se dedicaron sin éxito a la interpretación.
Muchas películas, pocos premios
El debut fílmico de Peter Sellers fue como actor secundario en 1951 con la comedia criminal británica Penny Points to Paradise y su última participación fue en 1980 como protagonista en la cinta norteamericana The Fiendish Plot of Dr. Fu Manchu, donde hacía dos papeles.
Participó en más de 70 largometrajes. Su mayor reconocimiento ocurrió en los años sesenta cuando estuvo al frente de las cintas Dr. Strangelove or: How I Learned to Stop Worrying and Love the Bomb (donde fue el presidente de EU, un oficial británico y un científico loco nazi) y en A Shot in the Dark, en la que encarnó por primera vez al despistado y torpe inspector Jacques Clouseau.
Aunque le gustaba intervenir en los parlamentos que le escribían, oficialmente solo fue guionista en cinco ocasiones y tres veces fungió como director.
Uno de los mejores exponentes de la comedia inglesa solo ganó un Bafta a lo largo de su carrera por I‚m All Right Jack (1959). Uno de los mayores cómicos de la historia en general nunca ganó un Oscar. Obtuvo nominaciones a la estatuilla dorada por su participación en Being There (1979), Dr. Strangelove or: How I Learned to Stop Worrying and Love the Bomb (1964) y The Running Jumping & Standing Still Film (1959).
Peter Sellers era capaz de interpretar varios papeles en una misma película, pero no le era sencillo ser una persona normal cuando la filmación de una escena terminaba.
Humor
inglés
Peter Sellers fue, junto a Alec Guinness y Terry Thomas, el máximo exponente del humor inglés en Hollywood durante el siglo pasado. Como buen comediante, Sellers improvisaba con frecuencia sus diálogos y eso fue algo que le encantó al director Blake Edwards, quien le dio el papel del detective más tonto del planeta: el inspector Jacques Clouseau. Este personaje fue rechazado por su colega Peter Ustinov. Sellers gustó tanto en esta labor que lo interpretó cinco veces.