El Parque Nacional de Coiba ya no es de Panamá. Ahora es Patrimonio de la Humanidad y esto, que parece solo un título, es lo más parecido a un cartel de neón que nos recuerda la responsabilidad de conservación que tenemos con el planeta y las futuras generaciones.
Hoy estamos contentos. Y es justo. Pero el reconocimiento que tuvo ayer Coiba por parte de la UNESCO nos obliga a recordar que nuestro patrimonio natural e histórico no está en las mejores condiciones.
El Casco Viejo, el sistema de fortificaciones de Portobelo y San Lorenzo, y los otros parques naturales que entraron antes en la lista de patrimonio mundial, no se mantienen en buen estado. Ojalá la alegría de hoy sirva para potenciar y cuidar el patrimonio nacional para el mañana. |