| Tarea de Bush.
Vender la continuación de la guerra
John Aloysius Farrell
El presidente Bush enfrentó una de las tareas más difíciles de su presidencia el martes por la noche para persuadir a estadounidenses cautelosos a continuar pagando un alto precio en dinero y vidas en Irak de cara a resultados meramente ambiguos.
"Al igual que la mayoría de los estadounidenses, veo las imágenes de violencia y derramamiento de sangre", dijo Bush. Sé que los estadounidenses se plantean la pregunta: ¿Vale la pena el sacrificio?
"Sí lo vale. Es vital para la seguridad futura de nuestro país".
Estados Unidos ha tenido aproximadamente 15 mil bajas en Irak, incluidos más de mil 700 muertos. A la fecha, la guerra ha costado 230 mil millones de dólares.
De la misma forma en la que las repetidas referencias de Bush a los ataques terroristas del 11 de septiembre parecían diseñadas para evocar recuerdos de esa crisis desgarradora de su primer período, la audiencia y ubicación del discurso del martes parecieron seleccionadas para destacar el papel de Bush como comandante en jefe y autodescrito presidente en tiempos de guerra.
En lugar de hablar desde la Oficina Oval, Bush se dirigió a una multitud de uniformados aerotransportados y fuerzas de operaciones especiales en Fort Bragg, Carolina del Norte.
Reconoció los sacrificios hechos por las familias de militares y, al cierre de su exposición, cuando dijo que el enemigo no está a la altura de los hombres y mujeres del ejército de Estados Unidos, pareció ahogarse de la emoción.
Bush no ofreció ninguna visión nueva o de una estrategia dramática en su discurso, pero, en formas que no han hecho ni el vicepresidente Dick Cheney ni otros miembros del gobierno, reconoció que la guerra es difícil y peligrosa, y que habrá más momentos duros que pondrán a prueba la determinación de Estados Unidos.
El presidente respondió, uno a la vez, a los críticos que sugieren que Estados Unidos debería establecer una fecha límite para retirar sus fuerzas de Irak o, a la inversa, agregar más tropas a las fuerzas estadounidenses allá.
"Establecer un cronograma artificial enviaría el mensaje erróneo a los iraquíes, quienes necesitan saber que Estados Unidos no saldrá antes de que esté hecho el trabajo. Enviaría el mensaje erróneo a nuestras tropas, las que necesitan saber que somos serios respecto a completar la misión", dijo Bush, "y enviaría el mensaje equivocado al enemigo, que sabría que todo lo que tiene que hacer es esperar a que salgamos". "Sin embargo, despachar más soldados e infantes de marina debilitaría nuestra estrategia de alentar a los iraquíes a tomar el mando en esta pelea", dijo Bush.
Su discurso tiene el punto elevado de una campaña gubernamental de una semana de duración para incrementar el apoyo interno a la guerra y a su presidencia. En encuestas de opinión recientes, los estadounidenses han estado expresando frustración por la forma en la que ha conducido la guerra.
"La Casa Blanca debería estar particularmente preocupada respecto al descenso en el apoyo a la guerra entre los republicanos, dijo el encuestador demócrata Stan Greenberg. El problema que tienen está en su propia base", dijo.
No sorprendió que Bush no calmara a sus críticos el martes por la noche. La líder demócrata de la Cámara de Representantes Nancy Pelosi de California, dijo: "Esta noche el presidente no expuso, como ha sido la constante desde que comenzó la guerra, los detalles para alcanzar el éxito". "En lugar de eso", dijo Pelosi, "las referencias frecuentes del presidente a los ataques terroristas del 11 de septiembre muestran la debilidad de sus argumentos".
"Ahora Irak es lo que no era cuando empezó la guerra, un imán para el terrorismo, porque el presidente invadió Irak sin tener idea de lo que se requeriría para asegurar el país después de la caída de Bagdad". "Creo que muchas personas en Estados Unidos esperan menos palabras sobre el avance y más sobre qué es lo que específicamente vamos a hacer para poder tener éxito en generar estabilidad y para que regresen al país nuestras tropas", dijo el senador demócrata por Massachusetts John Kerry en el programa de CNN, Larry King Live.
The New York Times News Service
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