FOTODENUNCIA
Foco de enfermedades |
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LA PRENSA|Víctor Arosemena |
CHATARRAS. En la piquera de buses de Santa Librada, Torrijos Carter, hay varios buses en calidad de chatarras que permanecen estacionados en el lugar.
Razones para que estén allí deben existir, incluso justificadas, pero el problema es que estos buses también son el sitio ideal para que se alojan mosquitos y toda clase de alimañas, por eso solamente hay que encontrar soluciones. |
En bandeja de oro
En conclusión cada vez que se publican las aclaraciones, las rectificaciones y las réplicas no hay duda de que es La Prensa la que gana en credibilidad, su principal activo
Milieka Bernal
mbernal@prensa.com
La interrogante que le planteó a la defensora un estudiante de comunicación social, en medio de una tertulia donde hablamos amenamente sobre la figura, es útil para entender que no muchas personas saben para qué sirve, a pesar de que su denominación pareciera definir sus funciones, ni tampoco entienden la misión que conlleva la publicación de la página del lector.
Tanto la página como el defensor tienen la responsabilidad de atender a los lectores, en todo lo que ellos demanden del periódico, pues los periodistas somos los concesionarios de un bien que le pertenece a la sociedad a la que le servimos, por tanto, es deber rectificar y permitir que las fuentes y los lectores tengan un espacio para exponer sus puntos de vista.
Por ello, en esta página se recogen los inquietudes, aclaraciones, réplicas, rectificaciones, puntos de vistas con respecto a publicaciones en el diario y hechos que afectan a la comunidad, sin que necesariamente se hayan hecho públicas en el periódico, además de la columna de la defensora o el defensor. Esa es su misión y su razón de ser.
La página del lector es el sitio donde los lectores tienen un espacio para dar sus opiniones. Esto incluye a la fuentes cuando sienten que el diario no le dio un tratamiento justo a lo que ellos esperaban. Publicar las cartas, en vez de generar incomodidad debe ser un motivo de orgullo para los que trabajamos aquí, porque demuestra que a La Prensa le importa dar vida a un derecho humano inaleable: la libertad de expresión, muy a pesar de que muchas veces no comulguemos con esos puntos de vista. En conclusión, cada vez que se publica esta página es La Prensa la que gana en credibilidad, su principal activo.
En consecuencia, cuando el medio gana credibilidad, se fortalece la confianza de sus lectores, obtiene una renovación permanente de ideas e iniciativas en su interior y sobre todo, un sistema de alerta que le impide cometer errores, o que lo insta a rectificarlos.
El maestro Javier Darío Restrepo, el mejor representante de los defensores del lector en América Latina, sostiene que los periódicos, como grandes empresas, que tienen una mirada a largo plazo, tienen su defensor. Los que tienen la figura son periódicos que subordinan sus intereses políticos, personales y hasta económicos al eficaz servicio de información para el lector, porque tienen la certeza de que las empresas que sobreviven son las que inspiran confianza.
Añadió que "el periódico que le tiene miedo a la verdad, vive de la ficción; se necesita una pasión muy grande por la verdad para ser autocrítico. Detrás de esto hay una realidad y es que el periodismo vive en función de la verdad".
Dice que "cuando un periódico deja en sus lectores la percepción de que la verdad es una pasión, entonces tiene credibilidad, y, por consiguiente, goza de la confianza de sus lectores y el publicar la opinión de lectores genera credibilidad al medio".
Y Cecilia Orozco, la actual defensora de El Tiempo, dice que habría que añadir algo: en Colombia, un país donde la violación de los derechos ciudadanos es pan de cada día, el defensor advierte sobre los desequilibrios de los periodistas, pero además sirve para construir entre los lectores la decisión de exigir cada vez mayor equidad de sus medios. En otras palabras, el defensor y su espacio en las páginas del diario es una pequeña contribución a la práctica de la democracia para que esta no quede reducida a una simple teoría demagógica.
Cecilia publicó en su columna del 23 de enero del 2005, que "a nadie le parece gracioso tener en su hogar a un personaje cuya misión consiste en escudriñar todos los rincones para ver dónde está sucio. Si aun con el desagrado que provoca, los dueños de casa lo invitan, su decisión demuestra que existe una democrática actitud de ventilar los problemas y de buscar una vía para corregirlos. Con todos sus aciertos y desaciertos, no creo que sea fácil encontrar otro medio colombiano que esté dispuesto a publicar algunas de las columnas que se han escrito aquí".
En esto concuerdo con Cecilia, porque La Prensa también ha sido valiente y ha permitido que en este espacio, no solo la defensora con sus columnas, sino los lectores con los comentarios, emitan sus consideraciones sobre el trabajo que aquí hacemos, a pesar de que la autocrítica suele ser dolorosa para todos. Pero de lo que no hay duda es de que esto es necesario.
Pero hay que reconocer también que los periodistas de La Prensa, que son los que más sienten el peso de las autocríticas públicas, consideran que la página del lector no es un espacio para "la propaganda del diario", sino es un espacio para que los lectores expresen sus inconformidades con respecto al trabajo periodístico y que esto nos sirva para enrumbar nuestro trabajo, que en suma es para los lectores y no para nosotros mismos.
Como parte de las funciones de un defensor también en la docencia, me permito presentar los factores que reunidos hacen un excelente producto, que el secretario de redacción de La Nación, de Buenos Aires, Carlos Raymundo Roberts, enumeró en una reunión donde participan periodistas del región. El dice que hay que ser:
1.- Independiente respecto de todos los poderes, especialmente frente al poder gubernamental y el político.
2.- El compromiso con la verdad es una respuesta a lo que el lector quiere encontrar cuando abre sus páginas.
3.- Una buena información, en la que se encuentren todos los ángulos de los hechos.
4.- Información con valor agregado,esto es, que no se limite a contar sino que explique.
5.- Bien editado, porque es un elemento técnico que ayuda a la comprensión.
6.- Con agenda propia, que le dé personalidad y lo convierta en un producto que no puede ser reemplazado por otro similar.
7.- Que sea capaz de reconocer sus errores; este reconocimiento deja en el lector la convicción de que para el periódico la verdad está por encima de cualquiera otra consideración.
Este es, desde luego, el periódico que el lector considera indispensable para su información diaria, distinto del que se mira con curiosidad y de paso, por el escándalo que vocea, pero que es prescindible. Ese periódico tiene éxito momentáneo, aquél tiene imagen sólida y duradera.
En el Parque Omar hay poca seguridad
.Quiero exteriorizar mi frustración por un hecho que aparenta ser insignificante, pero que tiene mucha repercusión para muchas personas que practicamos el deporte al aire libre.Durante meses hemos notado cómo la seguridad del Parque Omar cada vez es más escasa.
Después de las 6:30 p.m no hay un solo guardia que vele por la seguridad de los marchantes durante las primeras horas de la noche, ya que solamente se encuentran en la parte de adelante del mismo, por la Vía Porras, y en la garita situada en la parte de atrás, por Carrasquilla.
El resto del Parque Omar carece de vigilancia, por lo que de noche gran parte del mismo está desprotegido y a oscuras, ya que son varias las luminarias que no funcionan.
Todo ello desalienta a quienes tratamos de hacer deporte todos los días, ya que el tiempo es crucial por nuestro trabajo y debido a la inseguridad no nos atrevemos a aprovechar las horas de la noche para seguir practicando nuestra rutina.Ojalá el Gobierno destinara una pequeña parte de los uniformados que ha usado para reprimir al pueblo, para que aumentaran la seguridad en uno de los pocos bastiones de foresta y aire fresco que le quedan a la ciudad.
Yohel Amat
Una ley y sus laberintos
.El gran diálogo nacional, o gran diálogo por la paz, será grande en verdad según los resultados. La suspensión de los efectos de la Ley 17 es sin duda un golpe maestro para desactivar un artefacto explosivo y dar tiempo al tiempo. Es un paso obligado e importante porque da la oportunidad de que las partes interesadas concurran a un debate limpio y abierto.Cuando el presidente de la República manifestó sorpresivamente su decisión de solicitar formalmente la suspensión de la Ley 17 durante 90 días, no había hasta entonces más que una promesa, una intención.
Sin embargo, este hecho suscitó un júbilo desmesurado en personas relevantes de importantes sectores de la sociedad, que es entendible por la ansiedad de volver a la normalidad, por los signos de agotamiento, o tal vez por el pánico al caos nacional que ya se dibujaba en el horizonte debido a la posición irreductible de las partes.Un diálogo de negociación para la solución de un conflicto, en sí, no es bueno ni malo. Bueno o malo podría ser según las consecuencias resultantes. Apenas estamos en el preludio de lo que se visualiza como un debate largo y tenso, ya algunos aspectos despiertan cierta intranquilidad.
Uno es la palabra "consenso", que equivale a "unanimidad".Y surgen preguntas elementales: ¿Y si no surge el consenso? ¿Y qué pasará al cabo de los 90 días sin que haya un pacto? ¿Tendrá la prensa acceso a todos los debates? ¿Quedará el diálogo solo como una tregua? ¿Son 90 días o 24 días laborables? ¿Aprobará la Asamblea de Diputados el producto final del diálogo, sin modificaciones, tal como saldrá? Como el significado de las cosas no está en las palabras, sino en sus usuarios, cada quien entenderá el mensaje del señor Presidente a su manera, de mantener el orden público en el país.
La ciudadanía va a estar aguardando que la capacidad de los negociadores, su poder de decisión y su buena fe den los frutos anhelados. Ojalá sí se pueda.
Manuel Barberena
Los trabajos en el Puente Centenario
.Vivo en el sector oeste de Panamá y todos los días uso la autopista Arraiján-Panamá, donde en los últimos cuatro meses cada día es peor el tranque, debido a los trabajos del Puente Centenario que hacen en la llamada "Loma del sueño".Cuando anunciaron estos trabajos la información fue de que sería por unos dos meses y van casi cuatro. Me gustaría saber por cuánto tiempo seguirán estos trabajos, al juzgar por lo que vemos hace falta mucho.
Luis Manuel Pinto
La ley que no se cumple y que afecta a todos
.Hace una semana, leí en los periódicos, que se había aprobado la ley que prohibía fumar en locales públicos, etc. A pesar de ello, hay muchos lugares en los cuales esta ley no se aplica, al parecer la ley es solo para algunos y no para todos, como debe ser.
Hace algunas noches, fui al casino para ver qué habían hecho con esto y no me sorprendí para nada, había gente por doquier fumando; me aproximé a uno de los supervisores y le pregunté: "¿no está prohibido fumar aquí?"; el empleado me respondió que no, que "aquí los jefes no han hecho, ni dicho nada".No me sorprendí con su respuesta, pero sí me sentí algo frustrado al pensar de cómo aquí en Panamá la gente no respeta las leyes.
Cuando leí por primera vez sobre la ley me alegré, decía en el artículo que le dieron tres meses para adecuar los locales comerciales y miren, pasaron los tres meses y no hicieron nada. Así como este casino debe haber muchos otros lugares que por más plata que tengan no pueden esconder que están violando la ley. Espero que puedan hacer pública mi denuncia.
Luis Vargas
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