| depredación.
¿Qué hacemos con los bosques?
Lorena Edmondson García
lorenaedmondson@yahoo.com
Pareciera que aún no tenemos conciencia respecto a que los bosques son imprescindibles para la vida. Son el hábitat de diversos seres vivos, mantienen las condiciones óptimas del agua, preservan el suelo y la atmósfera, y proporcionan una gran cantidad de productos de utilidad.
Se considera que al finalizar el último periodo frío, los bosques eran más del 80% de la superficie terrestre; sin embargo, a partir de entonces la deforestación ha aumentado y la cantidad de bosques ha disminuido de manera considerable.
Es evidente que en todo el mundo la masa boscosa ha sido dividida, talada, disminuida o reemplazada, y obviamente esto influye en todas las funciones citadas con anterioridad. Hasta en los países donde la cobertura boscosa es equilibrada, están siendo reemplazadas por bosques secundarios y plantaciones.
Algunos de los ecosistemas más exuberantes del planeta están sufriendo daños que amenazan de manera trascendental su integridad. La selva tropical disminuye constantemente su extensión al ser talada y quemada. Hay gran cantidad de bosques templados enfermos.
Las razones que producen la destrucción de los bosques son varias, pero principalmente, en América Latina se cortan para hacer potreros para el ganado. En tanto, Asia los prepara para nuevos terrenos para la agricultura, y en África la obtención de combustible es el principal motivo. En muchas ocasiones desempeña un papel muy importante, el comercio de madera entre los países en vías de desarrollo y los desarrollados.
Los árboles también son amenazados por causas más "naturales", como plagas y enfermedades. Sin embargo, estas han existido desde siempre y los bosques, no habían empezado a deteriorarse hasta que fueron amenazados por los humanos.
Las razones de la destrucción de bosques son diversas, pero detrás de las actividades más obvias que ponen en peligro los entornos forestales de la tierra existen las causas indirectas: economías, consumo creciente, aumento de la población y de la demanda de tierras, políticas públicas sin definir, corrupción y comercio ilegal, pobreza, y las otras razones indirectas que se me escapan.
En virtud de que los bosques garantizan la conservación del agua, de los suelos, de la flora y de la fauna, de la depuración de aire y la influencia en el clima; su eliminación conlleva otros impactos tales como sequías, la erosión de suelos, inundaciones y la consecuente contaminación de las aguas. Estas situaciones perjudican derechos fundamentales como la vida y salud de los seres humanos, y asimismo, sus actividades productivas.
Por otra parte, los bosques tropicales alojan gran parte de la diversidad de fauna y flora de la tierra. Especies vegetales y animales desaparecen junto con los bosques y el ritmo de extinción de especies va en crecimiento exorbitante.
Sin embargo, viéndolo desde una perspectiva mayor, una de las consecuencias más funestas es que los bosques cumplen funciones en materia climatológica y su eliminación afecta totalmente a la especie humana. En este sentido, la masa boscosa ayuda a regular el clima, tanto en el sistema de vientos como en la temperatura.
Nos quejamos constantemente de que no soportamos el calor, la humedad y demás cosas que nos incomodan del clima; sin embargo, no pensamos cuán culpables somos de esta situación. Debemos ser responsables ya que con la eliminación de los bosques, no sólo se extermina la vida animal, vegetal y alteramos el clima, sino que estamos encaminados a la eliminación de la especie humana.
La autora es abogada.
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