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Panamá, domingo 19 de junio de 2005
 

responsabilidad.

Un día para papá

Rolando Caballero Navarrete

Hagamos un alto a las huelgas y a los paros, reflexionemos sobre un tema especial...

Hace algún tiempo quería escribir sobre este día que para mí es tan especial, no se si debería ser para honrar a mi padre, a quien tanto le debo, o a mi hijo, que es la felicidad de mi vida.

El destino me ha hecho estar lejos de mi hijo a quien constantemente trato de llamar, de hablar con él, que sepa que lo amo y que paso las veinticuatro horas del día pensando en él y en su bienestar. Pero esto no sé por qué no pueden hacerlo todos los padres a quienes les dedico estas breves líneas.

Cuando por las circunstancias que sean se llega a ser papá, no podemos pensar que es un castigo o una maldición o una obligación para casarse o para pagar una pensión, debemos pensar que es una bendición de Dios, cualquiera que sea la idea que tengamos de él, el poder escuchar esas palabras que salen de la boca de esos pequeños, como leía una vez, esos pequeños con las caritas sucias que hacen olvidar todos los problemas del trabajo, todas las situaciones económicas, todos los conflictos con la pareja al llegar a verlo y abrazarte y decir "papito".

No todos tenemos esa bella oportunidad, pero hoy quiero pedirle a todos esos hombres que no comparten con sus hijos, que no les dan su apellido, que no juegan con ellos, que no saben quiénes son sus amigos, que les gusta o como se divierten, que se acerquen a sus hijos, que traten de velar por ellos, que los eduquen para ser hombres de bien... y mañana cuando ellos sean padres puedan decir orgullosos como yo, que su carácter, su fortaleza y su empeño por la vida lo aprendieron de sus papás.

Yo procuro darle calidad de tiempo a mi hijo porque no puedo darle cantidad, procuro saber todo de él, sus sentimientos y sus temores pero principalmente procuro decirle todos los días que lo quiero y que es lo más importante en mi vida.

Y, ¿por qué lo hago? Porque así me lo enseñó mi padre a mí, quien toda su vida me ha demostrado que me quiere y no solo lo demuestra sino que a diferencia de muchos hombres lo dice. ¿Por qué no decirlo señores papás, acaso es falta de machismo saludar a tu hijo o a tu padre con un beso que demuestre lo que sientes? Piénselo de nuevo y sé que muy en el fondo de su corazón sabrá que tengo la razón.

Puede haber mil leyes que los obliguen a darles su apellido a un niño, sí, es verdad, eso los convierte en padres, pero no los convierte en papás que es lo que todo niño necesita, necesita saber que si tiene una duda, un problema, papá va a estar allí para aconsejarlo y ayudarlo todos los días de su vida, siendo niño, adolescente o inclusive adulto, eso es lo que todo niño necesita no simplemente un apellido.

Vamos a hacer un esfuerzo para convertirnos en papás, eso sí, responsables, dándole a nuestros hijos lo que necesitan, no lo que su madre quiere que le den, saquen cuentas de los gastos de sus hijos y se darán cuenta de cuánto cuesta el ser papás. Aunque no es cuestión de dinero siempre ayudará saber que tu hijo esta bien cuidado y alimentado.

Traten de inculcarle buenos valores y jamás, jamás permitan que los vean peleando, discutiendo o gritando con su madre, porque estos niños son los que de adultos pensarán que es lo correcto. Como muchas veces se ha dicho, los primeros maestros de los niños son los padres y madres, entonces tratemos de instruir y educar a nuestros hijos en la fe que cada uno profese y con los valores mas encumbrados que la sociedad nos enseña para que Panamá sea un mejor sitio para cuando nuestros hijos se conviertan en padres.

Los dejo a todos con esa reflexión, a los padres biológicos, a los adoptivos y a aquellos seres humanos tan grandes que tuvieron el valor de criar a los niños con los que conviven.

Feliz Día del Padre......

El autor es profesional independiente

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