| convocatoria.
¡Diálogo por Panamá!
Teófilo Rodríguez Díaz
ciudadela@cwpanama.net
El llamado formulado por el señor Presidente me parece acertado y digno de ser acogido por todos; es su palabra empeñada ante la faz del país que podría abrir puertas a soluciones deliberadas y razonadas por un grupo más representativo de los diversos sectores de la nación.
¿Qué se debe hacer frente al diálogo propuesto? Planteo lo siguiente:
Entrar con una actitud positiva, ya que todo diálogo sincero y transparente abre camino a la concertación. Evitar posturas intransigentes o radicales, a sabiendas de que para solucionar la crisis del Seguro se requiere una dosis de sacrificio por parte de todos los involucrados; si realmente se desea salvar la institución, es inevitable la vía purgativa.
Aunque este gobierno heredó un problema de arrastre de varias administraciones pasadas, es de justicia que el estado panameño adopte el compromiso de resarcir el daño causado a esta institución; sea por vía judicial o por subsidio a la Caja y que se compense el dinero hurtado. El gobierno no tiene nada que perder y mucho que ganar si sabe interpretar justamente los sentimientos del pueblo y responder a sus demandas de forma responsable y digna. Mientras se inicia este diálogo nacional, propongo a la Conferencia Episcopal y al Comité Ecuménico que en las diversas iglesias, congregaciones o cultos, se realicen paralelamente jornadas de oración y ayuno para que Dios ilumine la mente y los corazones de los que participan en el diálogo.
Estamos en buen momento de rectificar y corregir los desaciertos. Demostremos al mundo que podemos afrontar conflictos sociales muy delicados sin recurrir a medios violentos y anarquistas.
Si todos contribuimos, seremos beneficiados y el país saldrá ganando. El amor a la Patria también se demuestra en la buena voluntad de sus hijos que, anteponiendo posturas radicales y partidistas, aportan soluciones viables en bien de las mayorías. Desde este momento elevamos nuestras oraciones al Altísimo para que este diálogo por el bien del país nos traiga la paz.
El autor es sacerdote
Además en opinión
• La decepción de la gente joven: Eric Aragón • La ley de la Caja y nuestro futuro: I. Roberto Eisenmann, Jr. • Manos a la obra, tarea de todos: Guillermo A. Cochez • El autoritarismo mesiánico de la patria nueva: Luis Arteaga • ¡Diálogo por Panamá!: Teófilo Rodríguez Díaz
|