BANGKOK, Tailandia/EFE. Amnistía Internacional (AI) denunció ayer, jueves, las largas condenas de alrededor de mil 350 presos políticos birmanos y el arresto domiciliario de la líder del movimiento democrático en ese país, Aung San Suu Kyi. Al menos 200 disidentes llevan casi 20 años encarcelados en condiciones inhumanas.