Está
circulando una iniciativa de reemplazar nuestro pasaporte por un pasaporte común
centroamericano. Es un paso que debe meditarse detenidamente. Más allá
del ideal de resaltar lazos de hermandad con los países de la región,
nos toca a los panameños velar por nuestros intereses.
Si bien es cierto que mantenemos vínculos muy estrechos y excelentes relaciones con nuestros vecinos, las realidades históricas y políticas sufridas en el devenir de cada país han esculpido de manera singular la realidad de cada uno.
Las difíciles batallas sociales, las guerrillas y las migraciones hacia el norte que han ocurrido en la mayoría de esos Estados, son algunas de las peculiaridades poco afines a nosotros y que tienen relevancia cuando se considera un documento de viaje. No se trata de superioridad sobre el resto del área -que por demásno es cierta-, pero tampoco debemos dejarnos llevar por un alegre, y superficial, compañerismo. Se trata de reflexionar serenamente sobre qué nos conviene más a los panameños. |