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Panamá, sábado 4 de junio de 2005
 

DR-CAFTA.Centroamérica representa solo 1.5% del comercio exterior de Estados Unidos .

Análisis
¿Tratados de ‘libre comercio’ o regalos para los poderosos?

Advierten que TLC de EU y Centroamérica beneficiará a unos cuantos a costa del perjuicio de la mayoría.

El pacto ‘echará por tierra’ las conquistas laborales de los últimos 30 años, dice profesor de Universidad de California.

LA PRENSA/Archivo
Para los centroamericanos, el costo de los medicamentos "se irá a las nubes", pronostica Harley Shaiken. 515429
Harley Shaiken
ESPECIAL PARA LA PRENSA

Ahora que el Congreso de Estados Unidos comienza a debatir el tratado de libre comercio con Centroamérica y República Dominicana (DR-CAFTA), promete desarrollarse una titánica lucha entre las fuerzas del libre comercio y el proteccionismo.

No se debe permitir que este debate oculte la verdad que hay tras el tratado: el DR-CAFTA es más una petición de intereses especiales que un acuerdo de libre comercio. Se las arregla simultáneamente para desplumar a los habitantes de seis países pobres y exponer a los trabajadores estadounidenses a graves perjuicios.

No hay duda de que un mayor nivel de comercio tiene un gran potencial en cuanto al fomento del desarrollo y la democracia. No obstante, las reglas comerciales estipuladas en el DR-CAFTA promueven utilidades para unos cuantos a costa del bienestar de la mayoría. Irónicamente, el pacto incluso limita la competencia de mercado para proteger poderosos intereses especiales, socavando los principios básicos del libre comercio.

Considérense los productos farmacéuticos: para las farmacéuticas estadounidenses, este tratado amplía el periodo de tiempo durante el cual los productos farmacéuticos de marca tienen acceso exclusivo a los mercados, posponiendo la entrada de medicamentos genéricos y, por ende, limitando la competencia.

Para los centroamericanos, el costo de los medicamentos se irá a las nubes, asfixiando los presupuestos y aniquilando la atención de salud. El resultado puede ser una sentencia de muerte para muchas personas.

En el ámbito agrícola, los pequeños agricultores se pondrían en camino de un choque con la agroindustria estadounidense y sus exportaciones agrícolas, fuertemente subsidiadas. Por ejemplo, en 2003 Estados Unidos exportó arroz en cáscara a un precio casi 20% menor que el costo de la producción, haciendo imposible que los centroamericanos puedan competir.

En cuanto a los derechos laborales, este acuerdo hace un pacto con el diablo: abre el libre comercio mientras asegura con candado un statu quo abrumador. Los trabajadores se enfrentan a todo tipo de atropellos: desde discriminación contra los de más edad (todos los que tengan más de 35 años) a abusos físicos, falta de pausas para ir al baño, falta de pago por horas extra y salarios de miseria.

En teoría, los trabajadores pueden buscar paliar esto uniéndose a un sindicato y negociando de manera colectiva, pero esta opción no es real, porque ser miembro de un sindicato u organizarse podría provocar el despido, ser incluido en listas negras, sufrir violencia o cosas peores.

En Guatemala, la economía de mayor tamaño, menos del 3% de los trabajadores están sindicalizados y sus sindicatos tienen un peso mínimo.

El DR-CAFTA afirma cumplir los estándares laborales internacionales, tal como se consagran en los derechos laborales básicos de la Organización Internacional del Trabajo, pero los echa por la borda sin titubear.

En lugar de ello, los países se comprometen únicamente a aplicar sus propios derechos laborales, que a menudo parecen diseñados para evitar que los trabajadores se unan a un sindicato.

Más aún, la aplicación de los derechos existentes queda entrampada entre la ineptitud y la corrupción.

Como si esto fuera poco, el tratado invalida todo lo que hemos aprendido los últimos 30 años sobre la presión internacional y la reforma a las leyes laborales. Se han descartado las cláusulas más sólidas de los tratados de comercio anteriores, como el Sistema Generalizado de Preferencias (SGP) y la Iniciativa para la Cuenca del Caribe (ICC).

Aunque el comercio con Centroamérica representa solo cerca del 1.5% del comercio de Estados Unidos, el resultado del debate sobre el DR-CAFTA dará forma a la política comercial de Estados Unidos para los años venideros.El autor es profesor y jefe del Centro de Estudios Latinoamericanos de la Universidad de California, Berkeley.


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