‘El rechazo de hoy, agradecimiento del mañana’
Carmen Luz Urriola-Villalaz
karc@pananet.com
Hace hoy más de tres décadas que, precisamente el padre del actual presidente de la República, se planteó la integración de la salud (con dineros de la CSS) que como mecanismo para armarse de una plataforma política y legitimación que no tenía el gobierno militarista, les fue eficaz para ganar masas, esas mismas que hoy rechazan las reformas a la Caja de Seguro Social.
Como se dice que la historia se repite en espiral ascendente, al vástago del primer dictador de nuestra historia militar le ha tocado jugar con la salud de los panameños, pero en esta ocasión no cuenta con el apoyo de la clase popular, la que ha despertado y aprendido a entender entre líneas las intenciones -pensadas o por azar- ocultas de lo que se pinta como una salvación, el pueblo panameño, en el que me incluyo, ya no cree en las bondades que el gobierno del "sí se puede" nos ofrece, todavía no alcanza el año y las políticas implementadas sólo han sido para empobrecer y sacrificar, no al que menos tiene sino a la clase que sostiene a este país, la clase media que sin oportunidad alguna de evadir impuestos, cuotas de seguridad social entre otros, sí cumple con su responsabilidad social y solidaria que la Constitución y las leyes les imponen.
Las reformas a la CSS son repudiadas por una mayoría avasalladora de panameños, la marcha de este miércoles, la más grande hasta ahora, algo debe indicar al "Señor Presidente" y a quienes le ayudaron a prohijar semejante monstruo, y sin equívocos esos indicios son un rotundo "no" a sus reformas de muerte, sí, porque eso son del modo tal cual se han planteado, hasta un joven de veintiséis años no logrará jubilarse antes de morir, qué diremos los que nos creíamos cerca del retiro, simplemente no lo veremos, amén de la mayoría de los panameños que una vez pasados los treinta y cinco años de edad, obligatoriamente estamos jubilados, pero esto no es nuevo, no lo digo ni lo he analizado yo, lo dice un pueblo entero.
Señor Presidente, si usted cree que el rechazo de hoy será el agradecimiento del mañana, está muy equivocado, porque el rechazo de hoy se debe a la impunidad del ayer, el cual debió usted considerar primero.
Entre ellos me permito recordarle que la Caja de Seguro Social, la cual erróneamente dicen pertenece a todos los panameños (pertenece al que cotiza), fue siempre la caja menuda de todos los gobiernos, principalmente el de los militares, fue la entidad a la que cargaron una mal entendida solidaridad, que aún hoy persiste en ciertos sectores, cuando traspasaron la responsabilidad del Estado de proveer salud a la Caja de Seguro Social, acomodando así la ineficiencia y carencia estatal, haciéndola ver como la perfección de la solidaridad; también olvida el Presidente que el Estado no paga las cuotas obrero patronales al Estado, aunque sí le descuenta la de los funcionarios que tampoco se jubilarán, no tomó en cuenta que el pasado gobierno de su partido privatizó empresas rentables al país que bien pudo darlas en administración y concesión a la Caja de Seguro Social, que se le dio a empresas mejicanas una obra que bien pudo realizar la Caja con sus fondos, olvidó que la Caja contaba con una muy buena cartera hipotecaria que la mala administración de los funcionarios que ustedes eligen, no los asegurados, la llevaron al traste, cartera que es muy apreciada por las entidades bancarias y que no les han llevado a la quiebra.
Tampoco considera que en el presupuesto del Estado el renglón planilla estatal es el más alto, y que los funcionarios como tales no ganan más de quinientos balboas, quiénes se ganan el resto y cuánto aportan al fisco y a la Caja de Seguro Social. Señor Presidente, el rechazo de hoy responde a hechos del pasado que se han conjugado con los que se vislumbran para el futuro, rechazo que pudo usted evitar si hubiese sido asesorado con mayor creatividad y una mentalidad más empresarial que demagógica, porque nos guste como que no, la Caja de Seguro Social es una empresa de los cotizantes, pero usted optó por lo repetitivo, por lo propio de la falta de recursos y verdaderas intenciones de sacar adelante al país, optó por penar al pueblo, hacerlo más pobre, castigarlo, lo cual no le hace honor a su autodenominación de Robin Hood (de lo cual tengo mis dudas), usted ha preferido se le aplique el refranero que dice "hijo de tigre, nace rayado" porque en su gobierno de "Patria Nueva", está lleno de caras viejas y así los métodos, por tanto difícil estará que le agradezcamos nada en el futuro, salvo lamentarnos de haber puesto el mandato en sus manos, Señor Presidente, usted es mandatario del pueblo y no está haciendo lo que sus mandantes ordenan, "no a las reformas de la Caja de Seguro Social".
La autora es abogada
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