| | La luz se mantiene tenue, se escucha buena música —casi siempre tranquila—, tragos vienen y van, y en vez de estar apretujado, la gente se sienta cómodamente en llamativos sofás. Como estar en casa, lástima que no se pueda ir en pijama. No es una ilusión; tampoco una proyección del subconsciente.... ver más |
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