| jubilación.
Juventud y la Caja de Inseguridad Social
Enrique Ho-Fernández
enripan1973@hotmail.com
El debate de la reforma a la CSS se ha enfocado en el impacto a los actuales jubilados o aquellos por jubilarse. A los que están a año y medio de jubilarse no se les aplicarán las reformas. Todos los demás serán afectados de manera escalonada, dependiendo de la edad y años de servicio. Según el gobierno, la actual reforma garantizará la "supervivencia" de la CSS por 40 años más.
La pregunta es si 40 años es suficiente para garantizar la jubilación de los actuales jóvenes profesionales panameños.
Yo tengo 31 años, y he cotizado mi buen par de años a la CSS. Dentro de 4 décadas tendré 71 años, probablemente con 10 a 20 años más de vida, dependiendo de los avances de la medicina. Si la actual reforma solo da respiro por 40 años más, entonces en el año 2045 el gobierno de ese periodo me volverá a imponer otra reforma de la CSS. Eso es algo que afectará a todos los jóvenes profesionales que tengan hoy 40 años o menos. Todas estas personas volverán a sufrir otra crisis de la CSS en el año 2045.
Eso es inaceptable. Más aun cuando la mayor cuota de sacrificio en la reforma del 2005 no provendrá de aquellos más cercanos a la jubilación, sino de aquellos que más lejos están de jubilarse.
De algún lado tiene que salir el dinero para extender la vida de un sistema cuya base financiera fue diseñada para ser eternamente deficitaria. El razonamiento para sacrificar más a los "jóvenes" que a los más "viejos" es que los jóvenes aun pueden alterar sus expectativas futuras y ahorrar más hoy sabiendo que tendrán menos mañana. El "viejo" ya no tiene esa flexibilidad, y por ello su cuota de sacrificio debería ser menor en la reforma.
Pues, nos alegramos por los viejos. Pero qué malas noticias para nosotros los jóvenes que cargaremos con el grueso del costo de la reforma. Para añadir sal a la herida, luego de semejante sacrificio, ningún joven profesional actual de 40 años o menos, tendrá la certeza de jubilarse después del 2045, ya que la actual reforma da vida a la CSS por solo 40 años más.
Mentalmente yo ya he aceptado que nunca recibiré una jubilación del Seguro Social. Ese dinero lo doy por perdido.
Lo veo como un impuesto más que pago, y no como un ahorro para mi jubilación. A los jóvenes que piensen que se jubilarán bajo el actual esquema de la CSS, mejor que piensen de nuevo. Porque la mayor estafa financiera intergeneracional que se ha dado en Panamá es el programa de pensiones de la CSS, o como la llamo yo, la Caja de "Inseguridad" Social.
Como yo no confío en los políticos para manejar mi jubilación, soy un gran creyente en las cuentas de ahorros individuales. Una cuenta que ningún político pueda tocar. Una cuenta que solo me pertenezca a mí, y con la cual pueda planificar mi futuro y jubilación. Poca atención le presto a los debates ideológicos de derecha o izquierda sobre este tema. Gracias al sistema de reparto actual, pronto desaparecerán gran parte de mis cotizaciones con la actual reforma, pues o es eso, o el sistema quiebra.
Pero dentro de 40 años tendré nuevamente el mismo problema e incertidumbre. Por lo menos con una cuenta individual yo sabré cada mes cuánto tengo ahorrado para mi jubilación, y dependerá de mí - y no del mal manejo de los políticos de turno y sus sistemas de jubilación mal diseñados el hacer ajustes hacia esa jubilación. Algunos argumentan que los "costos de transición" de un sistema de reparto a uno de cuentas individuales es imposible de financiar. El actual déficit actuarial de la CSS es de más de 12 mil millones.
Ese déficit equivale a todo lo que produce la economía panameña en todo un año, y un poco más.
Sin embargo, los famosos "pasivos contingentes" o "deuda fantasma" porque no aparece en ningún estado financiero del Estado seguirán ahí bajo un sistema de cuentas individuales o uno de reparto.
La única diferencia es que bajo un sistema de cuentas individuales la deuda se hace explícita y se reconoce, mientras que bajo el sistema de reparto no se reconoce y se esconde.
A manera de analogía, los sistemas de cuentas individuales y de reparto son como dos avestruces que enfrentan el peligro inminente de un tigre que se acerca. Uno decide meter la cabeza bajo la tierra (sistema de reparto actual y la reforma propuesta), mientras el otro decide mantenerla elevada, reconocer el peligro, y empezar a correr por su vida (cuentas individuales). Los 12 mil millones no van a desaparecer bajo ningún sistema.
Ese descalabro ya sucedió, las deudas existen, y hay que honrarlas. Bajo el sistema de cuentas individuales se garantiza que ese pasivo contingente no siga creciendo, y permite que empiece a disminuir en el tiempo. Mientras que bajo el sistema de reparto actual jamás se cerrará el déficit actuarial y seguirá creciendo con el tiempo, hasta que dentro de 40 años, volvamos a caer en la necesidad de otra dolorosa reforma.
Para mí está muy claro cuál de los dos sistemas me conviene más como joven cotizante. Ese es el sistema de cuentas individuales. El actual gobierno está dejando pasar una oportunidad única para hacer una verdadera reforma integral al sistema de jubilaciones hacia uno de cuentas individuales que garantice una seguridad social permanente, y no solo una que dure otros 40 años.
El autor estudia su MBA en London Business School
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