FOTO DENUNCIA
¿Y la señal de advertencia? |
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LA PRENSA|Víctor Arosemena |
| DESCUIDO |
Precisamente en la vía Simón Bolívar (Transístmica),
a la altura de la Estrella Azul, todos los días se ubican cuatro contenedores
con sus respectivas mesas. Estos contenedores ni siquiera tienen una señal
de advertencia para los demás conductores.0 |
Réplica a reportaje sobre caso PECC
|No me sorprendió la "noticia" contra
nuestra familia publicada por Rolando Rodríguez en el diario La Prensa.
Tampoco la supuesta "investigación" del día después.
Todo con datos amañados para hacer ver algo irregular
en lo que son transacciones comunes de personas dedicadas a legítimas actividades
privadas. Imagino que es la manera de vengarse por el fallo jurídico de
siete magistrados de la Corte Suprema de Justicia, además de una reacción
visceral a mis declaraciones del viernes 13 de mayo en el programa radial Alternativa,
que dirige el Dr. Miguel Antonio Bernal, donde expliqué de qué manera
ilegal y arbitraria actuó Alvin Weeden contra nosotros y cómo un
sector del diario La Prensa lo alentó y lo protegió.Algunos
miembros de la junta directiva de La Prensa, así como personas vinculadas
estrechamente al periódico, conocen perfectamente a mi familia desde hace
muchísimos años; conocen ampliamente nuestra trayectoria personal
y profesional, saben de lo injusto que fue todo esto.
Han sido para nosotros momentos muy difíciles, pues cuando
uno es decente no está acostumbrado a este tipo de situaciones. Pero nunca
bajamos la cabeza, como hubiera querido el ex Contralor y algunos de sus amigos.
Como personas dignas y honestas decidimos enfrentar a Alvin Weeden, quien sí
que tiene una trayectoria cuestionable. Afortunadamente, en todo este tiempo mucha
gente buena y decente nos mostró su solidaridad a través de visitas,
notas y llamadas. Hay, por supuesto, quienes prefirieron creer en Weeden a pesar
de su pasado y del evidente interés personal y político en su actuación.
En cuanto a lo que ha hecho ese sector del diario La Prensa,
no somos los primeros ni seremos los últimos en haber sido tratados con
tanto sesgo periodístico y con tanta maldad. Pero nos seguiremos defendiendo.Señores
directores, a propósito de las actuaciones de Alvin Weeden y el papel que
ha jugado el periódico, en febrero pasado les envié una extensa
carta, la cual nunca como ahora cobra más vigencia. Por ello, paso a transcribir
extractos de la misma: "El 9 de octubre de 2003, Alvin Weeden, entonces contralor
general del gobierno de la Sra. Mireya Moscoso, citó a una conferencia
de prensa para ‘denunciar’ el contrato de Ports Engineering &
Consultants (PECC) por, según él, ‘gozar de una concesión
donde cobraba dinero del Estado y no cumplía con el servicio’. Sin
mucho esfuerzo fue demostrado que Weeden mentía. No había involucrado
dinero del Estado y la empresa cumplía a cabalidad con el contrato...
Nunca en los últimos 15 años un funcionario abusó
tanto de su poder para hacer daño a tanta gente decente... Sin embargo,
al mismo tiempo que actuaba de esa forma, Weeden era absolutamente permisivo,
y posiblemente hasta cómplice, en casos donde se han robado, o en el mejor
de los casos despilfarrado, millones de dólares del Estado panameño.
Pero tampoco nunca en los últimos 15 años, un funcionario gozó
de tanta "protección" por parte de un sector del diario La
Prensa como sucedió con la gestión del Sr. Weeden al frente
de la Contraloría.No solo en el caso PECC, sino en otros casos menos publicitados,
Alvin Weeden violó la ley reiteradamente, violó la Constitución
Nacional, violó los derechos humanos de muchas personas, pero un sector
del diario La Prensa decidió apoyarlo absolutamente y protegerlo
a ultranza... Hay en el diario La Prensa artículos de opinión,
noticias y hasta una que otra nota editorial donde se refieren al caso PECC, siempre
dando como ciertas todas las mentiras que dijo Weeden y casi que hablando de él
con reverencia. Obviando, eso sí, todas las aclaraciones de los afectados
y las serias denuncias de representantes de la empresa que explicaron cómo
les pidieron coima y cómo fueron amenazados.
Aún más, cada vez que algún afectado por
este "caso" ripostó al periódico, lo que venía
de vuelta era otra serie de ataques por parte de ese sector del diario La Prensa.Luego
de su traumática salida de la Contraloría, el 31 de diciembre de
2004, donde escenificó una trifulca y sus empleados le gritaban corrupto
y coimero, ya el diario La Prensa casi ni menciona a Alvin Weeden. Pero
siguen esas cuantas personas manteniendo el caso PECC, a través de nuevos
artículos de opinión, una que otra noticia y uno que otro editorial...No
me cabe la menor duda de que hay un sector del diario La Prensa que desea
lograr que la justicia, en este caso, se incline a favor de todas las irregularidades
cometidas por el Contralor del gobierno de la Sra. Moscoso, Alvin Weeden.
Lo interpreto como una forma de presionar al Ministerio Público
y a la Corte Suprema para quizá salvarle la cara a un funcionario que,
según encuesta de Dichter & Neira, fue calificado como el peor funcionario
de la administración Moscoso...Agradezco que esta carta sea publicada de
manera íntegra como corresponde al derecho a réplica que nos asiste.
Dorita de Reyna
Pérez Balladares critica Hoy por Hoy
|Hago referencia al editorial del día 12 de mayo,
contenido en su usual disfraz de la columna Hoy por Hoy. Debieran tener, aunque
fuera, el valor de llamarlo editorial, o sea el pensamiento del director del Diario
La Prensa o del escritor fantasma que lo escribe.
Pero no: como es la costumbre, se esconden bajo el anonimato
para reclamar castigos, no por delito -en mi caso nunca los cometí- sino
para satisfacer sus morbos retorcidos y sus mal escondidos prejuicios. De haber
nacido en otros siglos, serían inquisidores frenéticos, capaces
de hasta de encontrar las brujas que no existen.
En una sociedad organizada bajo los conceptos de las democracias
modernas se establecen ciertos criterios de comportamiento que los ciudadanos
deben seguir. Uno de ellos es que hay facultades otorgadas temporalmente al ciudadano
que resulte electo por el voto popular como Presidente de la República.
Una de esas facultades es la de nombrar a los magistrados de
la Corte Suprema de Justicia que haya que reemplazar porque se cumplió
el término para el cual fueron designados o por muerte o renuncia o las
otras causas que establezca la Constitución y la ley. Otro de esos criterios
de las democracias que los ciudadanos debemos aceptar y respetar es que es la
Corte Suprema de Justicia la que tiene la facultad constitucional de decidir sobre
asuntos de ley y su interpretación. Esas son las reglas.
Esa es la forma que hemos escogido para evitar que los ciudadanos
tomemos la aplicación de la justicia en nuestras manos y actuemos de acuerdo
a nuestros particulares criterios. Lo que para el escribidor del editorial son
"tonterías", no lo son para la Corte ni para los que creemos en las instituciones,
nos gusten o no nos gusten las personas que en determinado momento las encarnan.Entiendo
que a los de su diario les moleste que sean otros los que decidan sobre la suerte
de los ciudadanos -otros que son los que la Constitución y las leyes determinan.
Es obvio que, como siempre, sin dar la cara y sin haber sido
electos por nadie, quieran ustedes ser los jueces inapelables de todo: del bien
y del mal, de la honestidad y la deshonestidad. Les reitero otra vez que la más
grande deshonestidad que puede existir en una democracia es la mostrada por ustedes:
tratar de manejar los hilos del poder a través de la influencia (y chantaje)
ejercida a través de un medio de comunicación.Finalmente, después
de mucho trabajo de reconstrucción, de clasificación y de compaginación,
en los próximos días estarán disponibles, en un sitio web,
copias de las facturas de los gastos que autoricé como Presidente, y que
en su momento fueron debidamente inspeccionadas, auditadas y finiquitadas por
tres contralores generales de la República. No sabía -no lo dice
la ley- que también había que presentárseles a los inquisidores
agazapados en el Diario La Prensa.
Sin embargo, las pongo a disposición de todos los ciudadanos
que quieran satisfacer sus curiosidades. Lamento, desde ahora, que salgan a la
luz pública algunos nombres de ciudadanos humildes que fueron beneficiados
en sus solicitudes, pero es la única forma de acabar con el morbo que personas
como ustedes, los del Diario La Prensa, siembran en la sociedad.
Ernesto Pérez Balladares, ex presidente de la República
Los mismos sacrificados de todos los días
|No entienden por qué hay tanto resentimiento
de parte de la gente que ha sido golpeada con impuestos, luz, celular carísimo,
canasta básica, pocas medicinas y ahora reformas del Seguro Social.¿No
se les ha ocurrido que sentimos resentimiento porque a los 200 ó 300 funcionarios
que ganan 10 mil dólares, tienen carro, celular, gasolina, viajan en primera
clase no se le toca ni con el pétalo de una rosa?.¿No creen ustedes
que existe resentimiento con los panameños que tomaron el lugar de los
zoneítas y que ganan tanto que no se puede revelar el monto de sus salarios
por temor a que los secuestren? Una cosa es sacrificio compartido, otra es que
nos sacrifiquen a los mismos todos los días.
Manuelita V. de Saint Malo
C&W aclara información sobre teléfonos
públicos
|Hemos leído con asombro las declaraciones de
la delegada especial del Defensor del Pueblo, Mónica Guillén Cedeño,
publicadas en la edición del Diario La Prensa de este miércoles
18 de mayo, página, titulada "Señalan que es insuficiente el
acceso al servicio telefónico", donde asegura que a inicios de este
siglo todavía existen lugares del país que no tienen un acceso a
los servicios telefónicos y que en las comunidades indígenas hay
un solo teléfono público el cual se daña constantemente.
Permítame hacer mención de que no sólo hemos
continuado instalando teléfonos en algunos de estos lugares, sino que además
de permanecer trabajando por darle el debido mantenimiento, estamos implementando
un plan para garantizar el servicio en las comunidades indígenas y en todos
los sitios de difícil acceso donde existe un teléfono público.
Todo esto lo hacemos en concordancia con nuestra obligación regulatoria
y contractuales en materia de telefonía pública.
La ocasión es oportuna para recordarle a la licenciada
Cedeño, que pese a que otras empresas poseen la debida concesión
para operar y prestar los servicios de telefonía pública, estas
sólo se limitan a ofrecerlos en los lugares de mayor rentabilidad, además
de instalar los teléfonos en los sitios donde se garantiza que estos no
serán vandalizados. Actualmente, estamos cerca de la fase final de un proyecto
denominado "Telefonía Pública Comunitaria" el cual hemos
venido trabajando conjuntamente con la entidad regulatoria y los honorables diputados
de la Asamblea Nacional. Desconocemos de otros operadores que teniendo esta licencia
muestren interés en llevar a cabo un proyecto similar.Con este proyecto
la empresa pretende elevar la disponibilidad de servicio de los teléfonos
públicos en las áreas de difícil acceso. Nos referimos a
reducir en un 95% los problemas de funcionabilidad. Para ello estaremos utilizando
tecnología satelital. La inversión inicial en este proyecto supera
el millón de dólares.
Este proyecto, el cual estaremos dando a conocer pronto, debe
estar listo para su ejecución a mediados de este año. El mismo contempla
unos 225 sitios de difícil acceso y aquellos teléfonos que presentan
mayor índice de fallas, por estar expuesto a lugares en donde el clima
que existe en ocasiones se presenta como uno de los factores de daños.En
torno a los temores supuestamente fundados de que el Plan Básico será
eliminado, queremos desmentir categóricamente que esto sea cierto, la empresa
no tiene contemplado eliminar ese Plan.
Roberto Mendoza, vicepresidente senior de Comunicaciones de Mercadeo
y Asuntos Corporativos de C&W
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