Panamá, viernes 29 de abril de 2005
 
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diferencia.

Cuestión de actitud

David Beraha
iko56@pa.inter.net

Los deseos primarios de todas las personas son: la felicidad, el progreso y ganar dinero. Una forma de lograr estos objetivos es siendo ricos y prósperos. Así como hay personas pobres y personas ricas, hay países pobres y países ricos. La diferencia entre los países pobres y los países ricos no es su antigüedad. Queda demostrado con los casos de países como India y Egipto que tienen mil años de antigüedad y son pobres. Al contrario, Australia y Nueva Zelanda, que hace poco más de 150 años eran desconocidos, hoy son países ricos y desenvueltos.

La diferencia entre países pobres y ricos tampoco está en los recursos naturales de que disponen, pues Japón tiene un territorio muy pequeño, el 80% es montañoso, malo para la agricultura y ganadería, sin embargo es la segunda potencia económica mundial.

Su territorio es como una gran fábrica flotante que recibe materia prima de todas partes del mundo y los exporta transformados, acumulando su riqueza.

Por otro lado se encuentra Suiza, sin océanos, que tiene una de las mayores flotas náuticas del planeta, no tiene cacao, pero sí produce el mejor chocolate del mundo; en sus pocos kilómetros cuadrados cría ovejas y cultiva el suelo solo cuatro meses del año, ya que el restante es época de invierno, pero tiene los productos lácteos de mejor calidad de toda Europa. Igual que Japón, no tiene productos naturales, pero da y exporta servicios con calidad muy difícil de superar; es un país pequeño que da una imagen de seguridad, orden y trabajo, que lo convirtió en la caja fuerte del mundo.Tampoco es la inteligencia de las personas lo que hace la diferencia, como lo demuestran estudiantes de países pobres que emigran a los países ricos y consiguen resultados excelentes en su educación; otro ejemplo son los ejecutivos de países ricos que visitan nuestra fábricas y al conversar con ellos nos damos cuenta que no hay diferencia intelectual.

Finalmente, no podemos decir que es un asunto de raza lo que hace la diferencia, pues en los países centro-europeos o nórdicos vemos cómo los llamados "ociosos" de América Latina o África, demuestran ser la fuerza productiva de esos países. Entonces ¿Qué hace la diferencia? La actitud de las personas hace la diferencia. Al estudiar la conducta de las personas en los países ricos, se descubre que la mayor parte de la población cumple con las siguientes reglas, cuyo orden puede ser discutido: 1. La moral como principio básico, 2. El orden y la limpieza, 3. La integridad, 4. La puntualidad, 5. La responsabilidad, 6. El deseo de superación, 7. El respeto de las leyes y reglamentos, 8. El respeto por el derecho de los demás, 9. Su amor al trabajo y, finalmente 10. Su esfuerzo por la economía y acometimiento.¿Necesitamos de más leyes? No será suficiente cumplir y hacer cumplir estas 10 simples reglas.

En los países pobres solo una mínima (casi ninguna) parte de la población sigue estas reglas en su vida diaria. No somos pobres porque a nuestro país le falten riquezas naturales, o porque la naturaleza haya sido cruel con nosotros. Simplemente por nuestra actitud.

Nos falta carácter para cumplir estas premisas básicas para el buen funcionamiento de nuestra sociedad. Si nosotros los panameños no tomamos conciencia jamás veremos la luz al final del túnel con todo su esplendor. Si esperamos que el Gobierno solucione nuestros problemas, esperaremos toda la vida.

Cuanto más empeño pongamos en nuestros actos y cambiemos nuestra actitud, puede significar la entrada de nuestro país en la senda del progreso y bienestar.

Estos valores nos animan en cada proceso de cambio que impulsamos, en cada meta que alcanzamos y sobre todo, en la vida que llevemos. Por eso comparto mis pensamientos con Uds. amigos lectores, para que juntos forjemos un mejor país, un mejor Panamá para el bienestar de nuestra generación y las que vengan.

El autor es licenciado en Administración de Empresas

Además en opinión

Jubilemos la jubilación: I.Roberto Eisenmann, Jr.
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Cuestión de actitud: David Beraha
Ideas para mejorar: Guillermo A. Cochez
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