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¿Dónde están los sacrificios?
Genaro López
Las voces privatizadoras (gobierno y patronal) se han levantado para señalar que la única forma de salvar a la CSS de la "eminente quiebra", es que toda la población entienda la necesidad de despojarnos del individualismo y aceptemos "sacrificio compartido". Mueve a risa esta posición, viniendo de quienes defiende con ardor y han impuesto a sangre y fuego el neoliberalismo (individualismo en su máxima expresión) y se oponen al carácter solidario de la CSS.
Pero, ¿qué es sacrificio? Según el diccionario Larousse significa "renuncia voluntaria a algo o privación u obligación que una persona se impone para beneficiar a alguien u obtener algo".
¿Qué ha sucedido en el caso del Seguro Social en Panamá?
En el periodo reciente (1990-2004) se han suscitado varias reformas que han modificado sensiblemente las prestaciones de los asegurados: aumento de la edad de retiro para la jubilación, cambio en la fórmula de cálculo de las pensiones, eliminación de las jubilaciones especiales, entre otras. Como se ve estas medidas afectan exclusivamente al sector trabajador
Por el otro lado, en el año 1990 se promulga el Decreto de Gabinete 9 de 8 de enero, por medio del cual se le otorga a la Dirección de la CSS la facultad de "concertar arreglos de pago con los contribuyentes respecto a los tributos que éstos adeuden, estableciendo los plazos, términos, condiciones y modalidades de pagos y las condonaciones, totales o parciales...", lo que significó 400 millones de dólares en concepto de condonación. En el 2004 se promulga la Ley 7 de 21 de enero dirigida a "conceder moratoria de recargo, multas e intereses legales causados por el no pago de las contribuciones obrero-patronal". Estas medidas lesionan los ingresos de la CSS y favorecen a la patronal.
Ahora, la pregunta obligada: ¿Cuál es el sacrificio que aporta la patronal y su gobierno? El cumplimiento de la ley, como ha querido hacer ver el Gobierno, en ningún momento se puede aceptar como el aporte de estos sectores, pues quien incumple la ley es un delincuente. No constituye, tampoco, ningún ejemplo de sacrificio la exoneración de impuestos para la compra de automóviles otorgada a los "honorables diputados", lo que representa una pérdida para el erario público del orden de 483,356.86 dólares en seis meses. Es ejemplo de sacrificio los elevados emolumentos del presidente, ministros, directores, magistrados y diputados, que representan más de 40 veces el salario mínimo que devenga el 36% de la población ocupada. Dicho sea de paso, son estos privilegiados los que pretenden dar clase de ética y moral al señalarle a la clase obrera que tiene que sacrificarse.
Preguntamos, ¿es sacrificio patronal el hacerse de nuestras reservas del Programa de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM), aproximadamente 2 mil millones de dólares, a través de las llamadas cuentas individuales (sistema de pilares), o de los recursos del Programa de Enfermedad y Maternidad (EM) vía la privatización de servicios? Innegablemente la respuesta es NO.
Hoy los patronos y su gobierno insisten en las llamadas medidas paramétricas: subir la edad de jubilación a 62 años para las mujeres y 65 para los hombres (o ambos a 65 años); aumentar la cuota obrero patronal que se asigna al programa de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM) de 9.5% a 17%, prolongar las cotizaciones de 15 a 25 ó 30 años (de 180 a 300 ó 360 cuotas), limitar las pensiones a un monto equivalente al 50% del salario promedio y calcular ese promedio con base en los 15 años de mejor salario que tuvo el trabajador, reducir el número de beneficiarios.
Todas estas medidas nuevamente hacen recaer sobre los hombros de la clase trabajadora el peso de la crisis de la institución, crisis que ha sido generada por los abusos contra la Caja (que ha significado una pérdida de más de 6 mil millones de dólares, en aproximadamente 10 años) y por la política económica neoliberal (desempleo, informalidad, bajos salarios, pobreza) que han afectado los ingresos de la institución.
Frente a este tipo de reformas, al gobierno y al grupo empresarial (César Tribaldos, ex miembro de la junta directiva de la CSS; Juan Carlos Mastellari PROFUTURO; Juan Lacalle, representante del CONEP en el Diálogo por la CSS, y a sus asesores externos que desconocen totalmente la realidad nacional y la de la CSS), le preguntamos ¿cuál ha sido y cuál será el sacrificio de la patronal y el gobierno?
El autor es obrero de la construcción y Secretario General del SUNTRACS
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