| cumbre.
¡Cuidadito con un resbalón!
I.Roberto Eisenmann, Jr.
El canciller ha anunciado que en unas cuantas semanas el presidente Bush recibirá en la Casa Blanca al presidente Torrijos, y adiciona que el temario aún no está definido; yo digo ¡cuidadito con un resbalón!
Bien vale que el gobierno se informe con Ricardo Alberto Arias, embajador en Washington durante la presidencia de Pérez Balladares, pues mientras éste volaba a su reunión con el presidente Clinton le colaron el CMA al temario. Pérez Balladares - en vez de cerrar con claridad el tema como un asunto políticamente inaceptable para la nación panameña - le siguió la corriente, creando falsas expectativas que condujeron a un resultado desastroso en lo interno, en lo externo y en las relaciones bilaterales; fue un resbalón costosísimo y totalmente innecesario. Repito lo que he escrito una y mil veces: el poder mundial "rofea", pero entiende razonamientos lógicos y firmes; lo que no entiende es la mentira, el engaño o la pusilanimidad.
Bajo el genérico tema de "seguridad", ¡mucho cuidado de no caer en compromisos o creación de expectativas que puedan significar re-militarización, presencia militar, fuerza especial militar conjunta para combatir el tráfico de drogas, participación en el militar Plan Colombia, escuela secundaria militar, o un largo etcétera!
El presidente Torrijos tiene que entender la extraordinaria sensibilidad de este pueblo hacia estos temas, sobre todo cuando hay tantos miembros influyentes de su partido que miran el tema con ojos de Mr. McGoo, que son grandes pero no ven porque añoran los yerros.
Nuestras relaciones con el poder mundial deben ser cultivadas y ser buenas, pero siempre cuidando primariamente nuestro interés nacional.
Por ejemplo: el proyecto que se considera para la futura expansión del Canal lleva ya más de 7-10 años de estudios por parte de respetados profesionales panameños y extranjeros. Me parece, por lo que escucho por allí, que el costo estimado será mucho menor al que se mencionaba al inicio, así como que no hará falta hacer trabajos creadores de potenciales problemas sociales, y que además a lo mejor se pueda lograr sin endeudamiento ni garantía del Estado. Si esto fuera cierto, los panameños lograríamos la formulación de nuestro gran proyecto de desarrollo nacional habiendo reducido a un mínimo los riesgos. En adición, y aunque nadie habla de esto, para mí lo más importante es que se lograría sin compromisos con otros Estados, IFIS u otros entes multinacionales, eliminando todas las consideraciones geopolíticas que pudieran ser ajenas a nuestro interés nacional, reafirmando así nuestra soberanía total respecto a las decisiones a tomar.
Por eso me pone nervioso cuando entre los temas a tratar con el presidente Bush se menciona "la expansión del Canal". Primero, porque lo justo y correcto es que los panameños conozcamos - antes que lo hagan gobernantes de otros países - el proyecto. Por otro lado, y aún más importante: espero que de tocarse el tema sea meramente como punto de información general y no para solicitar algo que nos haga nuevamente vulnerables a alguna exigencia del poder mundial.
Cuando un país pequeño habla con el poder mundial tiene que cuidar cada palabra y cada gesto, procurando no crear falsas expectativas o quedar expuesto a nuevas vulnerabilidades. El buen amigo es el que habla con la verdad. En esa reunión con el presidente Bush usted, presidente Torrijos, tiene que saber cuándo se hace necesario decirle con dignidad al amigo, "no se puede".
El autor es presidente de la Fundación para la Libertad Ciudadana
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