Buen beber
Entre margaritas
| LA PRENSA |
|
|
| El "lounge" está ubicado en el hotel Caesar Park. |
Oliva Martini
Especial para La Prensa
vivir+@prensa.com
MUY CHIC I Lucho es un tipo chic, de esos que no van a cualquier parte, sino a "alguna" parte, por eso cuando me llamó para decirme que acababa de regresar de México y me invitó al nuevo bar del hotel Caesar Park para "echarme los cuentos", no dudé ni un segundo en aceptar.Peach Monkeys Lounge es el nombre del local y está ubicado en el lobby del hotel, donde en algún tiempo estuvo Audiofoto.La entrada es espectacular, tiene un dios hindú y el bar está al fondo, iluminado con luces blancas y azules. De peach, solamente las sillas y las paredes.Es un sitio agradable, acogedor y que invita a entrar, aunque sea solo para ver, como hicieron varias personas esa noche.
BUEN TRATO I Lucho y yo nos sentamos en una de las butacas y no pasó ni un minuto cuando ya teníamos a la mesera preguntando qué queríamos pedir.El personal es el mismo que trabaja en el hotel, incluso usa el uniforme del Caesar Park y, claro, el trato es el que se le da a los turistas: "Sonríe siempre, Panamá" parece ser el eslogan de este singular lounge. No tienen menú de cocteles, pero sí ofrecen una amplia variedad que los meseros parecen conocer de memoria.Aposté por las frozen margaritas que están deliciosas: no muy amargas, no muy dulces, simplemente deliciosas y por 5.50 no podía pedir más.Lucho, por su parte, pidió un whiskey en las rocas, Chivas, que cuesta lo mismo.Lucho me dijo que en México había visto el juego de fútbol Panamá - México, disfrutando de las caipiroskas preparadas por su primo; quise poner a prueba el local en el que estábamos y le pedí una a la mesera. Sorprendentemente, sí los preparan y cuestan solo 5 dólares; me causó mucha gracia que tuvieran que sacar el libro con la receta, pero por lo menos me dieron lo que pedí. Estaba un poco pasada en limón, algo amarga, pero dicen que "ese es el trip, no es dulce".
DE AMBIENTES YHORARIOS I Me encantó que la música fuese chill out, así te permite conversar sin alzar la voz; después de un rato variaron y pusieron música instrumental —específicamente de piano— y me sorprendió que me dijeran que el personal elige los discos que van a poner, estaba demasiado bueno.Debo decir que los asientos, después de un rato, se hunden y no te permiten acomodarte; es imposible regresarlos a su forma original.Otro punto negativo es que cierran demasiado temprano: a la 1:00 de la madrugada empiezan a apagar la música, cerrar la caja y el bar. ¡Desastre total! y yo que disfruto de la vida nocturna.Como no podía pedir más porque ya nos habían traído la cuenta sin que la pidiéramos, le dije a Lucho que nos fuéramos a otra parte; el lugar él lo escogió y la historia... se las dejo a su imaginación.
Además en Vivir+
• El lado femenino del rock • Barney en Panamá • ¿Qué hacer? • 100% mujeres • Sonidos en la vía: Para cada gusto • Buen beber: Entre margaritas • Ewan McGregor a las tablas • Gerardo gira 180 grados • Lo + Pegao • Averhoff toca como solista • Un espectáculo sensual para las chicas • New Pits abre puertas • Sánchez en San Felipe • Celebran a ‘El Quijote’ • Estreno de la semana: Otro ‘remake’ • En Israel exhiben filme sobre Hitler • Despertadores inteligentes • Locura por orquídeas • Matilde, embarazada • Rey Juan C. va a Mónaco • Margarita de Dinamarca cumple 65 • De hospital a papel • Murió Johnnie Johnson • Ben Affleck, de actor a director • A Jennifer López le gusta limpiar • Jude vende su mansión • Maná se prepara para nuevo disco • No abuse del agua • Menos medicina contra el asma • Tec a la carte: La selección de su PC
|