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¿Quiénes son los culpables?
Harmodio Arrocha Jr.
harrocha@prensa.com
OPINIÓN ILos antecedentes de Lázaro Valle como pelotero insigne en el béisbol cubano, son para valorar y no cabe la menor duda de que es un gran estudioso del pasatiempo favorito de los panameños. Pero con el respeto que me merece esta gloria del béisbol antillano todavía no he tenido el gusto de conocer sus cartas credenciales que lo acrediten alguna vez en el rol de piloto de un equipo. Sabemos de su ilustre trayectoria como lanzador estelar de la selección nacional cubana y de su excelente curriculum que incluye, entre otros logros, el haber estado en dos Juegos Olímpicos y varios mundiales. Al menos los que están aquí, han tenido alguna experiencia dirigiendo en la pelota cubana o en otro país, pero por la forma en que ha dirigido a Metro, demuestra su falta de experiencia en este difícil trabajo de manejar los hilos en la cueva. Señores, no solamente por ser cubano califica automáticamente para dirigir a un equipo y menos en un país donde se respira béisbol. Solo un milagro puede salvar a un Metro que se ha visto humillado y ultrajado en su propia casa. Yo no sé si ayer rodaron cabezas en la dirección de Metro, tanto técnica como administrativamente, pero les digo algo: yo no culparía únicamente del fracaso a los técnicos. Simplemente, el error de darle las riendas de un equipo a un hombre sin la experiencia requerida tuvo un alto costo para un equipo con tradición beisbolera como Metro. En la serie semifinal vimos y estuvimos en la cueva de Metro y si bien sobra disposición, creo que no se ha administrado bien el valioso material que se le entregó a Valle.Podré estar equivocado, pero aún no entiendo qué quiso hacer el mentor cubano con traer al jardinero Kástulo Chen al montículo, en el juego en que Chiriquí le golpeó la mandíbula a Valle y a los metropolitanos. Señores, el béisbol es un juego que por su funcionamiento no admite improvisación y me parece que en esta guerra de estrategas, la falta de experiencia le jugó una mala partida al glorioso pelotero cubano Lázaro Valle. Esa es mi opinión.
El autor es periodista.
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