| esperanza.
El Papa, la unión y el fútbol
Manuel De Almeida
Con tristeza vemos cómo se apaga la vida de Juan Pablo II (quizás cuando lea este artículo ya el Papa estará junto al Señor), pero con más tristeza veo que ni en estos momentos hay unidad entre las iglesias en Panamá, tampoco hay unidad entre los partidos políticos, obreros, empresarios y todos los que vivimos en Panamá.
Mientras escuchaba las noticias sobre el complicado estado de salud del Papa algunas personas (no católicas) con indiferencia seguían hablando en voz alta sin dejar escuchar la noticia mientras otras hacían comentarios negativos contra la Iglesia. Es triste que ni en estos momentos se respeta a una persona que ha dado su vida por la unidad de todas las iglesias, que ha perdido perdón por todos los errores que ha cometido la Iglesia católica y ha difundido la Palabra de Dios hasta el último rincón donde se lo han permitido. No nos damos cuenta de que esta división que existe entre los panameños nos perjudica a todos como país. Porque lo que sucede en el campo religioso, sucede igual en el campo político, económico y todos los sectores en que nos desarrollamos. Esto no quiere decir que todos debemos pensar igual, sino que debemos respetar al prójimo, luchar por nuestras causas sin perjudicar a los demás y aceptar lo que es mejor para todos, aunque esto signifique que debemos ceder en algunos aspectos.
Parece que lo único que nos une a todos es el fútbol. Ojalá Panamá siga cosechando triunfos, para que por lo menos durante 90 minutos cada dos meses estemos todos unidos sin diferencias y apoyemos una misma causa, el avance deportivo. Pero ojalá día a día apoyemos otra causa, que es la de todos, el progreso de Panamá en todos sus sectores: económico, laboral, social, educativo y familiar.
Dios quiera que algún día en nuestro querido Panamá la unión por la que luchó Juan Pablo II toda su vida se dé en alguna medida, no existan rencores, ya que al final todos somos hijos del mismo Dios y seguro que Él quiere que todos estemos unidos y vivamos la fe por la cual su hijo dio la vida.
El autor es ingeniero
Además en opinión
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