| DESESPERACIÓN. Más de 300 familias exigen fuentes de trabajo.
La crisis vive aún en Divalá
Divalá, región afectada por la pobreza en el distrito de Barú, reclama el inicio urgente de la reconversión agrícola. Una deuda millonaria con los bancos es el freno para que despegue esta alternativa al sector bananero.
| ESPECIAL PARA LA PRENSA/S. A.Rivera |
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| Cientos de obreros de Divalá esperan que la reconversión de banano a plátano empiece. |
Boris Gómez
ESPECIAL PARA LA PRENSA
nacionales@prensa.com
DAVID, Chiriquí.– Más de 300 trabajadores de Divalá siguen esperando que la promesa de reconvertir plantaciones bananeras abandonadas en cultivos de plátano sea una realidad.
El director regional del Ministerio de Trabajo, Israel Correa, reveló que no hay fecha aún para el inicio de este proyecto.
Ayer, junto al director regional del Ministerio de Desarrollo Agropecuario, Henry Ledezma, y de la titular provincial del Ministerio de Comercio, Elisa González, buscaban fórmulas para agilizarlo.
El fin de año 2004 fue esperanzador para los trabajadores del Sindicato de Trabajadores de las Bananeras Independientes cuando cobraron un pasivo laboral de 250 mil dólares que les permitió afrontar deudas y resolver algunas necesidades familiares.
Al mismo tiempo, empresarios y trabajadores recibieron la promesa, según explicó el director Correa, de que la Chiquita Brands les compraría la producción de plátano de las fincas abandonadas.
Actualmente, se exporta a Miami plátano semi procesado, producto que no está en la lista de "sensitivos" en las negociaciones del tratado comercial con Estados Unidos.
No obstante, el proyecto no ha iniciado en vista de que los dueños de las fincas siguen sumidos en problemas económicos con los bancos.
Las fincas que debieron haber iniciado el proyecto de reconversión son Santa Rita, Santa Librada y Santa Teresa, que se encuentran inactivas desde el año 2004, quedando en deuda con los obreros, bancos, Caja de Seguro Social y proveedores.
Hasta noviembre de 2004 se estima que entre todas adeudaban un millón 180 mil dólares.
En el año 2001 ya habían cerrado las fincas Santa Elena, Santa Rosalía, Santa Catalina y Santa Ana. Unos 851 empleos directos se perdieron en las siete fincas cerradas.
Actualmente, de las fincas bananeras independientes sólo cinco se mantienen laborando en la zona de Divalá y parte de Barú. Son ellas Santa Cecilia, San Antonio, Bananeros Nacionales, Los Ángeles y PUMSA Inc., las cuales emplean unos 700 obreros.
Correa señaló que es vital para esa zona recuperar esos puestos de trabajo, y en ese sentido el plátano puede ser una alternativa a la crisis. "Es un paso que previene cualquier desplome de la industria bananera", subrayó.
Correa se refirió al hecho de que la Unión Europea pretende aumentar sus aranceles, lo que propinaría un golpe mortal a la industria bananera de los distritos de Barú y Alanje.
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