
Una gran pelea
Gustavo
Ampudia P.
deportes@prensa.com
OPINIÓN INo me cabe la menor duda de que viene un segundo encuentro entre el mexicano Erik Morales y el filipino Manny Pacquiao.El combate fue disputado en todos los asaltos y los jueces de Las Vegas vieron ganador a Morales por decisión unánime.Comparto las tarjetas de los jueces de Las Vegas, muy criticados en pleitos anteriores. En esta pelea, Morales fue un poco mejor que su rival y por eso ganó el tan esperado encuentro.Pienso que el pleito fue lo que se esperaba. Aunque Morales me sorprendió.Hizo una pelea muy inteligente y muy lejana a lo que yo me imaginaba. Apostaba que Morales saldría como siempre: a intercambiar golpes de tú a tú.En este pleito fue inteligente.
Supo golpear y apretar el acelerador en el momento preciso, aunque su adversario dejó claro que tiene las agallas y estilo para ganarle a cualquiera en las 130 libras.No me retracto. Mi favorito para ganar el pleito era Manny Pacquiao, ya que pasa por un gran momento.Y no es para justificar la derrota de Pacquiao, pero esa herida por cabezazo en el cuarto asalto cambió la historia de la pelea.Pacquiao lució confundido y en ocasiones más pensaba en protegerse la herida que en llevar una ofensiva consistente.
Vuelvo y repito. Morales ganó claramente y por primera vez en mucho tiempo le vi, tras terminar la refriega, su rostro ajeno a moretones y heridas.Morales demostró que es uno de los mejores boxeadores libra por libra del momento.Ahora bien, una segunda pelea sería bastante interesante por varios motivos.El primero, ya ambos boxeadores conocen el estilo del rival; segundo, Pacquiao realizaría su segunda pelea en las 130 libras, y tercero, el "Pac-Man" se cuidaría más de un cabezazo y posibles heridas.Me quito el sombrero ante el Terrible Morales, un boxeador que sabe caminar el ring y que no le tiene miedo a nadie.
El autor es periodista
|