¿Se le acabó la cuerda al Cheché?
Campo
Elías Estrada
cestrada@prensa.com
OPINIÓN I Siempre he reconocido el trabajo del Cheché Hernández y de su asistente Jorge Amado Nunes. Los dos son grandes profesionales, y no darle crédito a lo que han hecho en Panamá con el seleccionado nacional sería cosa de ignorantes. Esta es, precisamente, la palabra con la que el técnico colombiano calificó la cultura del periodismo panameño en esta materia, en una entrevista con Radio Columbia de Costa Rica.
El Cheché y el cenizo nos pusieron entre los seis grandes del área por primera vez en una eliminatoria mundialista. Julio Dely Valdés también reconoció sus méritos en esa misma emisora.Pero en el presente la situación es otra. Los resultados no se han dado en la hexagonal. Como si la cuerda se le hubiese terminado al técnico, o como si la suerte le hubiera abandonado.En la rueda de prensa después del partido, que contó con muchos periodistas costarricenses y de México, repasaba las respuestas que daba el Cheché. Eran graciosas. Parecía un disco rayado diciendo lo mismo con diferentes palabras.
Repitió las mismas frases, se excusó y se defendió con los mismos argumentos que en otras ocasiones cuando se dan estos resultados, que ya se han vuelto normales para el técnico colombiano. Contra EU y Jamaica nos marcaron goles en el último suspiro del partido. Frente a esas circunstancias el Cheché dijo lo mismo que el sábado: "No hay ninguna explicación para calificar el resultado, son circunstancias del fútbol". "Fue una equivocación colectiva no individual". "Una pelota que era para rechazar y no se hizo".
"Se crearon las posibilidades de gol pero no se concretaron". "Es una selección que está creciendo y tratando de ganar una posición internacional".Palabras más, palabras menos, restan todavía muchas frases con las que se podría llenar todo este espacio.Pero sus declaraciones no es el caso. El problema radical estriba en haber perdido en las mismas circunstancias que en otros partidos de la actual eliminatoria incluyendo por allí uno de los dos amistosos que se hizo con Ecuador.Cuando uno le pregunta al técnico porqué de esa situación, le responde que él no puede meterse a la cancha a jugar ni hacer los goles.
Es claro que son circunstancias del fútbol y que siempre se hablan en los camerinos para que no se repitan. Pero se siguen dando. Algo pasa.¿Será que al Cheché no le hacen caso los jugadores cuando el partido se presentan en esas circunstancias? ¿O de pronto que se lo come la presión del juego así haya sido subcampeón de una Copa Libertadores? Para mí, deja mucho que decir cuando un técnico pierde partidos transcendentales y lo peor de todo, jugando mejor que su adversario, y todavía bajo las mismas circunstancias. Independiente de si los jugadores no le hagan un gol ni al arco iris.En estos caso siempre se estila decir que el técnico no podía hacer nada más, que los jugadores tienen mucha culpa en lo que pasó. Pero para eso está el técnico.
Aquí todos, por más ignorantes que diga el Cheché que somos los periodistas, nos damos cuenta de que uno de los problemas de Panamá es la falta de concentración al finalizar los partidos. Y otro mal que se suma: la falta de definición. ¿Qué ha hecho el Cheché para contrarrestar esto?Que se pierda en tales circunstancias uno o dos veces puede pasarse. Pero que se siga repitiendo, eso ya es para alarmarse. Podremos decir que es por la inmadurez de nuestros jugadores.
Entonces ¿qué es lo que está haciendo el técnico? Que venga y me diga que se jugó bonito, con temple, temperamento y todo. Que se ha avanzado. Lo que sea. Pero ¿y el resultado? ¿Por qué entonces tanto misterio y todo un show con entrenamiento a puertas cerradas si no se corrigen los errores? Ni siquiera una jugada a balón parado vemos en los partidos.¿Qué nos dirá el Cheché Hernández después del partido contra México? Esperemos que se aparezca con un caset diferente.
El autor es periodista
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