MOSCÚ, Rusia / ANSA. El derrocado presidente de Kirguizistán, Askar Akayev, se declaró ayer martes por primera vez dispuesto a renunciar formalmente al cargo a cambio de "garantías" y en el marco de procedimientos respetuosos de la ley y de la Constitución del país. Akayev lo afirmó en una entrevista al primer canal de la televisión de Rusia, donde se refugió tras la rebelión encabezada por un grupo de sus opositores que, el 24 de marzo pasado, lo expulsaron del poder después de 15 años. El mandato de Akayev concluiría en octubre.