Panamá, viernes 11 de marzo de 2005
 
SECCIONES
  Portada
  Hoy por hoy
  La Ciudad
  Nacionales
  Deportes
  Opinión
  Mundo
  Negocios
  Defensor del lector
  Vivir +
  Reseña
  Sociales
  Horóscopo
  SUPLEMENTOS
  Ellas Virtual
  Martes Financiero
  Aprendo Web
  R. Empresarial
  SERVICIOS
  Titulares por email
  Directorio de email
  Reportajes
  Columnistas
  TIEMPO LIBRE
  Turismo
  De interés
  Cine
  De noche
  Restaurantes
  Recetario
  SEPARATAS
  Pulso de la Nación
  AYUDA
  Guía del sitio
  Tarifas
  ¿Quiénes somos?
  Contáctenos
  VISITA
  Defensoría del pueblo
   

 

INCUMPLIMIENTO. FAMILIARES DE ASESINADOS Y DESAPARECIDOS RECLAMAN INDEMNIZACIONES.

El Gobierno cierra las negociaciones

Los deudos de las 110 víctimas reclaman al Estado una indemnización de 50 millones de dólares.

En el cementerio El Marañón, en la isla de Coiba, se hallaron 16 restos humanos con signos de torturas.

José Otero
jotero@prensa.com

Durante la reunión del pasado 2 de marzo en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), el Gobierno cerró las puertas a toda posibilidad de llegar a una solución amistosa en lo referente a la indemnización de los familiares de los desaparecidos y asesinados del régimen militar.

Maritza Maestre, presidenta del Comité de Familiares de las Víctimas, dijo que el actual gobierno tampoco cumplió con el plazo que le dio el CIDH para que –hasta ayer– nombrara a su representante para participar de las negociaciones para indemnizar a los familiares.

Maestre explicó que en la reunión llevada a cabo en Washington, Estados Unidos, no participó Aristides Royo, embajador de Panamá ante la Organización de Estados Americanos (OEA) y en su lugar acudió Nisla Lorena Aparicio, una funcionaria de tercera categoría sin facultades para tomar decisiones.

Aparicio, que representaba al Estado, se limitó a leer un documento en el que decía que únicamente negociarían los casos en los cuales se hubiera agotado la vía interna, dijo la dirigente del Comité.

Al respecto, Alberto Almanza, presidente de la Oficina de Seguimiento de la Comisión de la Verdad, calificó el hecho como otra burla del actual gobierno hacia los familiares de los desaparecidos y asesinados durante el régimen militar.

Añadió que a pesar de ello, la Oficina de Seguimiento seguirá apoyando a las víctimas de la dictadura y que, aun cuando el Estado no asigne a su representante para que participe en las negociaciones sobre este tema que se desarrollará en Panamá, a partir de la próxima semana, "la lucha continúa".

Gabriel Miró, integrante del comité, dijo que no buscan "ayuda ni regalos, sino un derecho ganado, y que se haga justicia".

Los familiares de los 110 desaparecidos y asesinados reclaman al Estado una indemnización por el orden de los 50 millones de dólares.

Almanza indicó que están solicitando al Ministerio Público que realice pruebas de ADN a 16 restos humanos encontrados en el cementerio El Marañón, en la isla de Coiba, los cuales pueden pertenecer a algunos desaparecidos, entre ellos al sacerdote colombiano Héctor Gallego.


Además en portada

94% percibe corrupción en la Corte
Desempleo en el país baja a 11.8%, según la Contraloría
SIP se reúne a partir de hoy en Panamá
Mesa fortalece posición frente a sindicatos
CSS, entre propuestas y protestas
Los tres minutos del terror
La peor pesadilla de los españoles
Instruyen a servidores públicos
Piscinas municipales abrirán los domingos
Ordenan apagar compresores del SPI
Moscoso retira sus enseres del partido
Denuncian robo de cables
Gobierno logra firma de acuerdo
Torrijos evalúa suscribir la Declaración de Chapultepec
Los privados de libertad también podrán votar
El Gobierno cierra las negociaciones
Organismos unen fuerzas para educar a la niñez
Arranca el bus del desarrollo humano hacia el interior
Irreguaridades en la frontera




Corporación La Prensa TEL (507)222-1222
La Prensa Web TEL 323-7292 / 323-7338
Apartado 6-4586 El Dorado Ave. 12 de octubre, Hato Pintado Panamá, República de Panamá
 

 
 
  BUSCADOR
 
Google
Web
prensa.com

 

 



Derechos reservados. Corporación La Prensa.