La
incorporación de la planilla estatal al nodo de transparencia
merece el reconocimiento ciudadano. A los panameños
nos tomó años conseguir que el Ejecutivo empezara
a ser responsable y rindiera cuentas sobre la abultada planilla
oficial. La ciudadanía tiene una gran herramienta
para conocer y fiscalizar, de primera mano, los nombramientos,
contratos y gastos de personal. El esfuerzo de la Defensoría
del Pueblo por mantener un nodo de transparencia con la información
de forma amigable para el usuario tropieza, sin embargo,
con algunos problemas que deben ser atendidos. Falta completar
la totalidad de instituciones para que podamos conocer todos
los detalles, así como actualizar la información
regularmente para cumplir realmente con la promesa de transparencia.
El Contralor se ha comprometido a proporcionar y actualizar
las cifras del Gobierno Central a intervalos de 15 días,
promesa de la cual debemos estar pendientes, ya que, paradójicamente,
el propio sitio de la Contraloría, entre otros, no
está actualizado. No tiene sentido pretender combatir
la corrupción y, a la vez, mantener desactualizada
a la sociedad con datos de salarios, contratos y nombres
que han perdido vigencia. Se trata de un gran paso en la
dirección correcta, pero aún falta camino por
recorrer. La solución es –desde el prisma cibernético-
bastante sencilla; requiere tan solo de voluntad política
para cumplir con el reto.
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