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Omar Torrijos H. tuvo pies de barro
Jacobo
Sasso Levy Maduro
El PRD exalta las cualidades patrióticas y humanas del General Torrijos, que siendo Jefe de Estado autoritario se subió de rango para elevar su autoridad ante el gobierno norteamericano, y así encabezar la dictadura de esa época. Nadie niega que mientras fue regente absoluto del país, y con la asesoría de sectores intelectuales de izquierda creó instituciones beneficiosas para el país y trabajó con empeño para lograr la firma de los Tratados Torrijos Carter, cuyo éxito fue posible porque el hado dispuso que ocupara la Presidencia de la potencia del Norte, un hombre llano y eminentemente justo como lo es Jimmy Carter, y como el General reconociera en vida, todo ello fue el resultado de la lucha generacional de panameños ilustres.
Sin embargo, la enmienda DeConcini le otorgó derecho a Washington a intervenir unilateralmente en el país según su exclusivo criterio, lo que no había otorgado el nefasto Tratado de 1903 impuesto a perpetuidad. El teórico malabarista de la revolución octubrina lo denominó potable y que ello nos colocaba bajo el paraguas del Pentágono.
Boris Martínez fue un militar que tuvo la firme intención de encauzar el país dentro de la legalidad, poniendo coto a la deshonestidad y el delito. Esto no agradó a varios suboficiales nada idealistas y ellos propusieron a Torrijos deshacerse de Martínez, quien fue desterrado asumiendo Torrijos por vez primera la jefatura del movimiento.
Muchos coterráneos desconocen u olvidan que fue Harmodio Arias quien planteo al Presidente Roosevelt la necesidad de reformar el Tratado, y luego fue el Presidente Roberto F. Chiari que, valientemente rompió relaciones con Washington afrontando las consecuencias de este paso trascendental en respuesta a graves incidentes en la línea divisoria con el enclave colonial. Este acto patriótico y de Estadista fue una campanada que puso a Panamá en la mira del mundo civilizado, y obligó a Washington a iniciar conversaciones entre los dos países para concertar un nuevo tratado. Vale la pena recordar que Torrijos estuvo al mando de los efectivos de la guardia llamada a intervenir en los sucesos, y en lugar de ordenar la confrontación siquiera simbólica con la soldadesca norteamericana que pretendía ahogar los impulsos panameños de ver flamear su bandera de frontera a frontera, ordenó la retirada.
Torrijos incurrió en el acto censurable de enviar al exilio a destacados panameños comprometidos con la democracia, el decomiso de el "Panamá América" un asalto a la propiedad privada, la férrea censura impuesta a los medios de comunicación, y la inexplicable tolerancia de su mandadero, Manuel Antonio Noriega y sus crímenes, que eran del conocimiento de todo el país, y que Torrijos ni siquiera investigó. Torrijos firmó un Tratado dual, que es necesario modificar, reemplazando el derecho de intervención a los EE.UU., posiblemente por el compromiso de todas las naciones del Continente, de considerar una agresión a Panamá y su Canal, aun por el uso de la fuerza mancomunada.
El autor es comerciante jubilado
Además en opinión
• Omar Torrijos H. tuvo pies de barro: Jacobo Sasso Levy Maduro • Una original tesis para la seguridad mundial: I.Roberto Eisenmann, Jr • El país de la desconfianza: Juan C. Ansin • Democracia palabrera: Juan B. Gómez • ‘Virar la página y mirar hacia el futuro’: Patria Portugal
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