Sirvió de algo la experiencia
Campo
Elías Estrada
cestrada@prensa.com
OPINIÓN IEl tercero
o cuarto lugar en la Copa de Naciones es lo de menos. El
objetivo se hizo y eso es lo que cuenta. Haber clasificado
a la Copa de Oro de la CONCACAF era la meta y se consiguió.
Ahora, que se diga que solo se clasificó con un triunfo
y dos derrotas, eso no es problema de la selección.
Peores cosas se ven en el béisbol. La consigna en
Guatemala era ganarle a El Salvador en el primer partido
y así se hizo. Eran las reglas de juego.Pedir el título
de la Copa de Naciones me parece que era demasiado por el
plantel que se convocó, aunque pienso que se pudo
haber llegado a la final de la Copa en el partido de semifinales
que se perdió el viernes contra Honduras.Lo que le
queda por hacer hoy a Panamá es terminar el torneo
con dignidad frente a una selección de Guatemala que
está herida en su orgullo. Hay que rematarlos en su
propia casa.El viernes la selección hizo un buen partido
y así mismo esperamos que hoy se repita.
Hay que resaltar el trabajo del cheché Hernández,
por lo que mostró el seleccionado ante Honduras. El
técnico colombiano pese a no contar en su nómina
con delanteros, se la ingenió y puso a jugar de una
manera muy particular al equipo, que lució ofensivo
sin haber tenido un delantero neto. No quiero entrar en detalles
ni comparar lo que hubiese pasado si se hubiese tenido a
Blas Pérez, José Garcés u Orlando Rodríguez,
pero me gustó como se plantó el seleccionado
contra los hondureños. El examen del viernes sirvió para
observar que hay jugadores que prometen en el fútbol
nacional. Me agradó ver a cuatro de los mundialistas
de Emiratos Árabes (Solanilla, Solís, Gun,
Gómez) jugando con mucho temple, como si hubiesen
estado toda una vida con el seleccionado mayor.
Los cuatro hicieron un buen trabajo.El examen
también sirvió para ver otra alternativa por
la franja derecha con Amilcar Henríquez, que ha hecho
un buen torneo.La única crítica que se le puede
achacar a este seleccionado es la falta de definición
en jugadas tan determinantes que tenían que haber
terminado en goles principalmente contra los catrachos, ahora
el técnico tendrá que hacer mucho énfasis
en ese aspecto. En lo personal me aterra que jugadores como
Williams Aguilar no sepa definir en momentos tan cruciales.
No solo con lo del viernes, sino que lo he venido observando
desde los partidos contra Ecuador. No sé si es falta
de confianza o qué otra cosa, pero es una situación
muy embarazosa que le quita brillo al trabajo que se hace.
Y no es que Aguilar no sepa patear, porque
sé que le pega bien al balón, pero algo está fallando.Independientemente
de lo que suceda hoy contra Guatemala, este equipo dejó un
buen sabor, vino de menos a más y es una lástima
que apenas en semifinales el cheché haya armado su
rompecabezas, que repito, me gustó las ganas con que
jugaron los muchachos.Es cierto que la calidad del torneo
no ha sido la mejor, pero al menos Panamá se ha parado
sin complejos a tal extremo que tuvo para haber llegado a
la final de no haber sido por la falta de definición.Lo
mostrado por estos jóvenes me pone a pensar que no
siempre los de afuera pueden ser indispensables en este tipo
de torneos, cuando se le mete garra y corazón a cada
partido.
Ojalá no suceda nada extraño
hoy y que el equipo haga un buen partido. Es el sentir de
todos los panameños.
El autor es periodista
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