| Reflexión.
Demonios y enfermedades
Hedley Quintana
Recuerdo que una prima mía se casó, y el presbítero Rafael Siu presidía la celebración. Siu es reconocido por ser un exorcista, es decir que el puede sacar demonios que se posesionan de los individuos. Durante la homilía de la boda, él dice que la mayoría de las posesiones demoníacas son permitidas por los poseídos; es decir que el individuo busca la posesión del espíritu maligno, luego él dice de manera enfática: "yo no saco demonios que uno mismo se mete".
Esa frase ha dado vueltas por mi mente, pues aunque soy un total ignorante en el mecanismo de posesión y de exorcismo (de hecho no creo que tal cosa exista), las enfermedades son eventos los cuales son causadas creo que por lo menos en un 80% por el mismo enfermo. Si un colega dijera: "yo no curo a nadie que cause su propia enfermedad", él tendría que echar a la basura su diploma y dedicarse a otra cosa, pues está renunciando a la medicina. En la Contraloría se observa claramente, como las 3 primeras causas de muerte son previsibles, podemos creer que son "demonios que uno mismo se mete": enfermedad cardiovascular, la enfermedad traumática y el cáncer. Me metí a esta profesión, porque detesto ver sufrir a la gente, aunque sé que ellas mismas causan sus propios males y desatienden los consejos Estos consejos los damos por que amamos nuestra profesión y deseamos que nuestros pacientes no sufran, estando saludables. Dios le dio al hombre una espada de doble filo que lo pone cerca y a la vez lejos de su presencia y del bienestar que es el "libre albedrío". Ese don benigno y la vez maligno es lo que hace que aparezcan la gran mayoría de las enfermedades: la falta de atención a las indicaciones médicas, la falta de control de salud y de embarazo, las faltas mayores y menores a leyes y hacerse "el más valiente" Hacer "lo que me da la gana" puede tener consecuencias funestas (que van desde un susto hasta la muerte), por lo que seguir "el camino estrecho" delineado por mis colegas, es lo que más puede ayudarlo a mantenerse saludables.
El autor es médico general
Además en opinión
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