| justicia.
Rayo de esperanza
I.Roberto Eisenmann, Jr
El viernes 11 la nueva Procuradora General de la Nación informeó sobre los casos de alto perfil, y la acción tomada en cada caso.
La Procuradora describíó 12 casos. Tres de ellos esperan acción de la Contraloría (obstáculo jurídico que ella pretende eliminar con un ante-proyecto reformador de la Ley 59 del ’99) y…¡sorpresa!...en 5 casos (casi la mitad de los 12) es la Corte Suprema la que tiene paralizada la acción, ha procurado cerrar definitivamente los casos previo a cualquier investigación (caso Cemis y Caso PECC). El Colegio de Abogados ha expuesto una tesis que debe ser evaluada seriamente por la Procuradora, que permitiría reabrir estos casos.
Este detalle expuesto por la nueva Procuradora confirma con legitimidad y detalle jurídico lo que el país entero hace años ha venido denunciando: el pescado de la Justicia se viene pudriendo desde la cabeza (la Corte).
Por algo he escrito en repetidas ocasiones que la Corte se ha convertido en la Corte de la Suprema Corrupción y que la ciudadanía exige una renovación completa de la misma, con el ingreso de Magistrados meritorios y ajenos al partidismo político.
En todo caso, la valiente objetividad de la nueva Procuradora al describir los casos de alto perfil es un rayo de esperanza, sobre todo si se esfuerza por reabrir los mencionados casos CEMIS y PECC.
No conocía a la Procuradora sino hasta hace algunas semanas cuando se instaló el nuevo Consejo Asesor de Transparencia Internacional, capítulo de Panamá, dentro del cual la Procuradora y el Contralor participan junto a otros panameños con reputación de alta integridad, balanceados entre simpatizantes del gobierno, la Oposición, e Independientes.
Allí la escuché por primera vez y pude determinar que tiene un carácter recio, un compromiso de firmeza y una capacidad de liderazgo claro. Manifesté claramente que informará cada tanto tiempo a la ciudadanía del progreso de los casos en el Ministerio Público ya que reconoce que la percepción en el país respecto a la Justicia es que, cuando de acusados (públicos o privados) de cuello blanco se trata, el sentir generalizado es de que "no pasa nada". En su Procuraduría - dijo con compromiso - "¡si pasará!", y la gente lo sabrá a medida que vaya pasando, siempre respetando el debido proceso.
Sus nombramientos iniciales también son buenas nuevas: el nuevo Secretario General es un hombre respetado y de gran experiencia; el cambio en la Fiscalía Auxiliar fuè importante, y el nombramiento de Rafael Pérez Jaramillo es esperanzador. Sin embargo, los conocedores concuerdan que faltan muchos más cambios de personal para sanear el Ministerio Público.
Por supuesto que todavía falta por ver la capacidad de aguantar presión que tendrá la Procuradora cuando se encuentre "bajo fuego" de los influyentes corruptos de nuestra sociedad política y empresarial. Entonces sabremos si Ana Matilde Gómez podrá producir el gran Cambio que toda la ciudadanía exige.
Por lo pronto, sus primeros 40 días han ofrecido un rayo de esperanza y cuando venga el fuego de los poderosos si sigue así su apoyo mayor vendrá de el más poderoso de los poderosos: la ciudadanía organizada en la sociedad civil (entes privados dedicados a la Agenda Pública que no aspiran al poder político).
¡Adelante, Sra. Procuradora!
El
autor es presidente de la Fundación para la Libertad Ciudadana
Además en opinión
• Rayo de esperanza: I.Roberto Eisenmann, Jr • Medios y espacio público: Hernán A. De León Batista • Combatir la corrupción, un imperativo: Guillermo Márquez Amado • Cinco funciones de la evaluación: Jesús A. Saldaña López • Conspiraciones: Edgardo Guzmán Stanziola
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