BEIRUT, Líbano/ANSA. Miles de libaneses rindieron homenaje ayer en Beirut ante la tumba del asesinado ex premier Rafic Hariri -en la foto-, sepultado el miércoles junto a la Gran Mezquita en la céntrica Plaza de los Mártires. En Beirut las oficinas y negocios continuaron ayer cerrados por el luto nacional por la muerte de Hariri, a causa de la explosión de un coche bomba. Por primera vez en la historia reciente libanesa, los sunnitas se unieron a los drusos y a los cristianos durante los funerales de Hariri para reclamar "Fuera Siria". El crimen puso a Siria en una posición crítica en lo internacional.