FOTO DENUNCIA
Desidia y abandono |
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Especial
para La Prensa|Diómedes Sánchez S.
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| Peligro | La condición deplorable en que se encuentra el puente elevado vehicular
ubicado en el corregimiento de Sabanitas, en la provincia de Colón, es un peligro
para los usuarios. El techo y la infraestructura están en pésimas condiciones.
Los puentes elevados se construyen para seguridad de los transeúntes, pero tal
y como se encuentra este, lo que hay es inseguridad. |
Cuidado con la foto ilustrativa
Aparecer en una foto en el periódico
más importante del país impacta a cualquier
lector, especialmente cuando lo toma por sorpresa.
Mileika
Bernal
mbernal@prensa.com
En un año y nueve meses que llevo
como defensora del lector, una de las quejas y preguntas
más recurrentes que me hacen tiene que ver con el
uso de fotos que ilustran los textos periodísticos.
No me refiero al material gráfico que se recoge
también en la reportería del evento del que
se va a informar, sino a las fotos que se usan para ilustrar.
El 4 de febrero de 2005, La Prensa recibió una
carta en la que se solicitaba precisamente una rectificación
por una foto que se utilizó para ilustrar una nota,
publicada el 26 de enero, titulada "Oposición
al plan de educación inclusiva".
La autora de la carta es la fisioterapeuta
Migdalia Montenegro de Méndez, que labora el Instituto
Panameño de Habilitación Especial (IPHE)
en la provincia de Chiriquí. En la misiva dice que
la petición que hace tiene su razón porque "...
la foto que ilustra esta noticia no corresponde al contenido
de la misma, en ella aparece un grupo de niños (as)
con parálisis cerebral del Instituto Panameño
de Habilitación Especial (IPHE) de Chiriquí quienes
son atendidos en el servicio de fisioterapia".
Sostiene que "esta situación
puede crear confusión, ya que algunos de estos niños
forman parte ya del plan de educación inclusiva" y
que la foto la "puede perjudicar como funcionaria
del IPHE con 27 años de labor como fisioterapeuta
al servicio de la población con necesidades inclusivas
especiales y que forman parte de este proceso de inclusión
educativa".El pie de foto del que habla Montenegro
decía que: "El plan piloto comenzará con
mil 798 discapacitados".
El contenido de la nota a la que hace alusión
la fisioterapeuta tiene que ver con una discusión
pública que generó una disposición
de Gobierno: el Plan Nacional de Educación Inclusiva,
que busca que unos mil 800 discapacitados de todo el país
sean incluidos en escuelas primarias a partir del año
2005.
La decisión del Ministerio de Educación
provocó diversas opiniones sobre el tema, y La
Prensa ese día publicó un informe, donde
se conoció la versión de todos los sectores.
Al final se logró una nota equilibrada y balanceada.
Pero el reclamo de Montenegro no es por
la forma como se trató el tema, sino por la foto
que se usó para ilustrarla. Para encontrar una explicación
le pregunté a la editora, quien me dijo que la idea
de publicar el reportaje se debió a la importancia
del tema para los discapacitados y que jamás hubo
otra intención que no fuera la de dar a conocer
el problema.
La publicación de la foto ilustrativa
a simple vista no parece ocasionar ningún perjuicio
para los niños, ni para la maestra, pero a juicio
de la persona que nos manda la misiva, sí. Para
los periodistas se trata de un procedimiento común:
preparar el material que se va a publicar y escoger el
material gráfico que acompañe el texto. En
este proceso no hay mala intención, es una práctica
de todos los medios de comunicación.
Pero al analizarlo desde la otra orilla,
es decir, desde la persona que aparece ilustrando el tema,
la cosa es distinta. En primer lugar porque, cuando son
fotos ilustrativas, lo más seguro es que la razón
original por la que se tomó no tiene nada que ver
con el tema que se ilustra y de acuerdo con la experiencia
de la defensora a los lectores esto no les agrada, aunque
el tema no sea conflictivo, ni le cause ningún daño
ni consecuencia. Por esta razón, le ofrezco una
disculpa no solo a Montenegro, sino también a los
niños discapacitados y sus familiares.
La hora de cierre en cualquier medio de
comunicación genera muchos estrés, porque
tenemos la responsabilidad de llegar a tiempo a nuestros
lectores. Eso es comprensible, sin embargo, me permito
hacer una recomendación a los periodistas cuando
vayan a elegir fotos ilustrativas: róbense cinco
minutos y piensen cómo les gustaría que trataran,
en público, a un familiar, a un amigo, a un hijo.
Solo es una recomendación, repito.
Vulgaridad, ¿contradicción
democrática?
| Para descalificar una acción individual
existen diversos métodos excluyentes, pero rechazar como
vulgar una canción que expresa una opinión política,
es una demostración de un talante antidemocrático.Cuando
queremos expresarnos frente a la bajeza y el mal gusto, utilizamos
el vocablo vulgaridad, el cual como dicen los diccionarios procede
del latín "vulgus", cuyo significado es: la masa,
el común de los hombres y mujeres. Por lo cual vulgar es
sinónimo de popular. Pero la canción de Pedrito Altamiranda
ha obtenido esa sanción afirmativa y como tal ha sido acogida
favorablemente, por lo tanto no puede ser vulgar.No puedo además
olvidar que la popularidad es una lotería, puede obtenerse
o no, entonces evaluándola como vulgar nos encontramos frente
a un problema más de estética que de moral, porque
nos referimos más a las maneras que a los actos, menos a
los sentimientos que a la sensibilidad, porque ser vulgar es en
la mayor parte de los casos ignorar serlo; es la ausencia de buen
gusto y yo en lo personal sé, que Pedro Altamiranda ha demostrado
en su vida académica, en lo profesional (trabaja en una
de las mejores agencias de publicidad), y en lo estético-moral,
que es de los mejores y más finos que conozco.En cuanto
a la dignidad, la misma no tiene precio, no puede ser negociada
o puesta en el comercio, es un valor intrínseco absoluto,
como la humanidad ella misma, por ende Pedro con su canción
de opinión, encaja en esta definición dignamente.
Tampoco actúa instintivamente porque los instintos se transmiten
biológicamente en los animales, no en el hombre.
Dr. Everardo Bósquez De León
Sobre el informe de la Procuradora
general
| Una vez más, como se le está haciendo
costumbre, La Prensa deja mucho que desear en cuanto al
manejo que le brinda a la realidad noticiosa del país. En
la edición del sábado 12 de febrero del 2005 muestra
palpablemente su parcialización en torno a la figura de
la nueva Procuradora de la Nación, en desmedro del trabajo
que se está haciendo en la Contraloría General de
la República.Mientras otro connotado medio escrito de la
localidad publica en su primera plana el balance de actividades
llevadas a cabo por ambas instituciones (Procuraduría y
Contraloría), La Prensa se concentra en el informe presentado
por la funcionaria Ana Matilde Gómez en el cual, sin restarle
los méritos que pueda tener, no aporta nada que ya no sepa
la ciudadanía medianamente informada.En la nota publicada
en una de las páginas interiores: "Los cuarenta días
de la Procuradora", más que un informe es un panegírico
en el cual se concluye que la Corte Suprema de Justicia es el principal
obstáculo que enfrenta la justicia nacional; conclusión
que por cierto no pasa de ser una perogrullada al ser sabido por
toda la población que dicha Corte no es digna ni de la confianza
ni de las funciones que se le atribuyen dentro de una real democracia.En
la página 4A, mientras tanto, en una pequeña nota
de apenas cinco párrafos, el periódico registra de
pasada algunos de los casos manejados por la Contraloría,
no tomándose la molestia de profundizar en los mismos y
dejándonos con más preguntas que respuestas. Si,
como se dice, la función de un medio es informar, en este
caso particular La Prensa faltó a su cometido.Esperamos
todos los que aún permanecemos como sus fieles lectores,
que para el futuro quienes ahí laboran se tomen el trabajo
de esforzarse un poco brindando más detalles en sus notas,
ofreciendo el balance informativo y la calidad que se precisa para
mantener la confianza de quienes aún nos tomamos la molestia
de leerles.
Glenda Amaya Relacionista Pública
Sobreseen a director de escuela
| En la sección Nacionales del diario
La Prensa, apareció una nota el 21 de junio del 2002, que
afectó mi honorabilidad.Por lo que solicito nuestro derecho
a réplica. No lo habíamos hecho antes porque preferimos
esperar que también el Ministerio de Educación nos
sobreseyera oficialmente, como efectivamente ocurrió, por
descubrirse que la denuncia no era más que calumnia.La resolución
de restitución a nuestro plantel como director del Colegio
Benigno Tomás Argote, ordena que la investigación
al Prof. Castillo Ruiz sea cerrada y archivada, por no haberle
comprobado la comisión alguna de falta establecida en el
Decreto Ejecutivo 618 de 9 de abril de 1952 y dejar sin efecto
la resolución de 25 de noviembre de 2002, donde se había
dispuesto remover al Prof. Castillo de su cargo y se le asignaron
nuevas funciones en la Dirección Regional de Educación
en Chiriquí.
Franklin Javier Castillo
Director del Colegio
Benigno Tomás Argote
Aclaran sobre cierre de vía
en el Mercado de Abasto
| La denuncia gráfica publicada en
la página del lector, del 14 de febrero, señala que
se observa puestos de venta de legumbres en la calle y que los
mismos obstruyen la vía, debido a que el "espacio físico
a lo interno del mercado se quedó chico".Deseamos aclarar
que los vendedores estaban en las afueras debido a un operativo
de limpieza y fumigación que se realizó durante los
días sábado 12 y domingo 13 de febrero. Esta información
fue suministrada el viernes 11 de febrero al diario La Prensa,
igual que al resto de los medios.El tema del espacio en el Mercado
de Abasto es un problema que está en vías de solución
con la anexión del Mercado EMEX.
Ricardo Laviery
Réplica a Carlos Branca
| No me gusta personalizar porque
eso resta seriedad y contundencia a cualquier argumento ideológico,
pero me veo obligado a hacerlo ya que el Sr. Carlos Branca
utilizó la vía del ataque directo y público.
Aunque no formé parte del movimiento hippie, no veo
nada pecaminoso en preferir el amor a la guerra. Presumo
que también su religión debe estar en contra
de la actividad bélica. Además, cualquier persona
normal se deleita con la música de los Beattles sin
necesidad de usar cabello largo, tatuajes, dijes de paz y
pantalones poliéster ceñidos al cuerpo. Sólo
le faltó acusarme de fumar marihuana, aunque le cuento
que esta droga tiene también efectos terapéuticos
deseados en selectos padecimientos.Quizás, incluso,
podría ayudarle a interpretar mejor mi pasado artículo.
No dije que creer en Dios lo convierte en fundamentalista
retrógrado. Tampoco condené a los sacrificados
misioneros, sólo a la evangelización. Ayudar
al necesitado sin esperar nada a cambio (dinero, conversión
religiosa, reconocimiento público, fotos en periódicos,
voto electoral) es sin duda una actividad admirable, digna
de imitar. Recuerde que la donación más magnánima
es la anónima.Por último, un consejo sano.
No utilice al prestigioso Club 20-30 para intentar desacreditarme
por expresar mi opinión ni tampoco para evangelizar
a la comunidad sino exclusivamente para propósitos
cívicos.
Dr. Xavier Sáez-Llorens
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