| Elecciones
Una OEA en crisis y sin liderazgo
Betty Brannan Jaén
LaprensaDC@aol.com
WASHINGTON, D.C. - Como si no fuera suficiente que la Organización de Estados Americanos (OEA) esté en bancarrota moral, a criterio de muchos, el organismo también está en bancarrota literal.
"Los recursos líquidos a disposición de los directores han venido reduciéndose sistemáticamente a lo largo de los años, al punto que en algunas áreas no es posible hacer llamadas internacionales, comprar suministros de oficina, viajar a reuniones, financiar estudios o servicios especializados a corto plazo", expuso el secretario general interino de la OEA, el norteamericano Luigi Einaudi, en un discurso la semana pasada.
"Hemos llegado al límite", puntualizó Einaudi.
Si uno se pregunta dónde ha estado Einaudi estos últimos cinco años, la respuesta es que ha estado allí mismo en la OEA. César Gaviria (ex presidente de Colombia) fue secretario general de 1994 a 2004 y Einaudi ha sido su número dos desde 1999. O sea que la crisis financiera se veía venir y parece increíble que Gaviria y Einaudi hayan permitido que la situación deteriorare hasta el punto de que no hay plata para pagar la cuenta de teléfono. ¿Qué clase de incompetencia es esa? Miguel Ángel Rodríguez (el secretario general que fue instalado en octubre y obligado a renunciar días después por un escándalo de corrupción en su país natal de Costa Rica, donde había sido presidente) intentó abordar la crisis financiera de la OEA con un programa drástico de recortes y reorganización que causó disgusto dentro del organismo. Aunque seguramente hubo funcionarios de la OEA que celebraron la partida repentina de Rodríguez, no hay duda de que el próximo secretario general tendrá que tomar medidas duras para encarar la crisis presupuestaria a corto y largo plazo.
Hacer esto eficazmente y con amplio respaldo, asegurando a la vez que la OEA se fortalezca como institución y velando por el bienestar de los pueblos americanos, no será tarea fácil; y debo confesar que ninguno de los tres candidatos a la secretaría general me parece deslumbrante. Los candidatos (ver columna del domingo pasado) son Luis Ernesto Derbez (canciller de México), José Miguel Insulza (ministro del Interior de Chile) y Francisco Flores (ex presidente de El Salvador). Flores, quien se lució en Panamá durante la Cumbre Iberoamericana de 2000 por bajarle los humos a Fidel Castro, tiene el apoyo de Estados Unidos.
"Apoyamos a Flores por ser el candidato centroamericano y por ser un ex presidente que puede llamar por teléfono a los jefes de Estado y hablarles de un presidente a otro", me dijo un funcionario del Departamento de Estado.
Pero el mexicano Derbez, informó Agence France Presse, insiste en que Flores "no es el candidato de consenso centroamericano porque Panamá, Belice y Honduras no le han dado su apoyo". Panamá, dicho sea de paso, no ha comprometido su apoyo a ninguno de los candidatos (hasta donde sé) y hay quienes temen que habrá repercusiones con respecto al tratado de libre comercio si Panamá no respalda el candidato favorecido por Washington.
Para complicar la cosa aún más, el "Diario de las Américas" reportó ayer que un candidato más podría echarse a la rueda; se trata de Carlos Morales Troncoso, canciller de República Dominicana, quien surgiría como candidato del Caribe. La comunidad anglo-caribeña se reunirá la próxima semana para tratar de forjar una postura unida en cuanto a los candidatos; esos países tienen 14 de los 34 votos de Estados Miembros en la OEA. En atención a ello, Chile -buscando apoyo para Insulza-aparentemente ha prometido respaldar a Puerto España como sede del ALCA (Área de Libre Comercio de las América).
Hay que preguntarse, a todo esto, si Estados Unidos tiene razón al requerir que el secretario general de la OEA sea un ex presidente. Nunca se ha exigido esto del secretario general de las Naciones Unidas, por ejemplo. ¿Queremos que la secretaría general de la OEA sea un refugio para presidentes retirados? Y aunque el Departamento de Estado sostiene que Gaviria ilustra el liderazgo que un ex presidente puede dar a la OEA, allí está el hecho innegable de que Gaviria llevó al organismo a la bancarrota. Es más, Larry Birns, director del Consejo para Asuntos Hemisféricos, me planteó que un ex presidente llega a la OEA con exactamente la actitud equivocada para el cargo, con criterio de "mandar" en vez de "servir" a los países miembros.
Pero la pregunta de fondo, creo, es si la incapacidad de la OEA no está demostrada en la pobreza de los candidatos que desean dirigirla y del proceso de selección.
La autora es corresponsal de La Prensa
Además en opinión
• ¿procreación o recreación?: Xavier Sáez-Llorens • El nuevo Bocas del Toro: I. Roberto Eisenmann, • Una OEA en crisis y sin liderazgo: Betty Brannan Jaén • Las "deformas" según Pedrito: Jaime A. Porcell • Amor por la lectura: Juan B. Gómez
|