Una gruesa capa de hielo que provocó caos en las carreteras y caminos del sureño estado de Georgia comenzó a derretirse ayer lunes lentamente, favoreciendo los esfuerzos para restablecer el servicio eléctrico a miles de viviendas y negocios afectados por la tormenta invernal. El Servicio Meteorológico Nacional pronosticó un sistema de baja presión atmosférica hacia el este de Nuevo México durante la noche. En Carolina del Norte, las autoridades ordenaron demoras de dos horas en las escuelas.