Un
año redondo
CAMPO ELIAS ESTRADA
cestrada@prensa.com
Haciendo una retrospectiva de todo lo que
le sucedió al fútbol nacional en el año
de 2004 no me queda más que pensar que los futbolistas
panameños son unos fuera de serie. No lo veo de otra manera.
Pueden estar faltos de una educación futbolística,
ser indisciplinados o tener carencia de fundamentos técnicos
y otros tantos males que aquejan el fútbol y al futbolista
nacional, pero con todos los defectos que lo abruman su postura
es la de un profesional.
La diferencia con los profesionales de otros países
futbolizados es que aquí una gran mayoría gana una
migaja de salario en sus equipos, que no se vislumbran signos de
progreso porque la misma liga de ANAPROF se durmió en sus
laureles y a pesar de sus 17 años de vida aún está en
pañales. No pueden vivir de este deporte como en otros países.
Su esperanza de superación la están
viendo en las selecciones nacionales, allí el rendimiento
de los jugadores ha sido el de verdaderos profesionales. Si no,
miremos los resultados de este año 2004.
Muchos profesionales de Canadá, Honduras,
Jamaica y El Salvador no pudieron consagrarse. Todos estos países
mundialistas que invirtieron mucho más que Panamá quedaron
por fuera de la hexagonal final. Los nuestros con muy poco rindieron
e hicieron más. ¿No es esto profesionalismo?
Gracias a la actuación de los últimos
seleccionados juveniles, empresarios como Luis Felipe Posso han
levantado la vista hacia este país y le han dado la oportunidad
a varios jugadores de superarse en clubes extranjeros.
El técnico José Cheché Hernández
dijo una verdad de a puño, haciendo referencia al buen año
que tuvo el fútbol panameño en el 2004, cuando señaló que
lo más importante que dejó el año fue el progreso
de los jugadores por encima de los resultados del seleccionado.
Justa apreciación.
El progreso se vio a leguas. Echemos una mirada
a los inicios de la eliminatoria cuando muchos no le tenían
confianza a la selección mayor. El "Cheché" Hernández
hizo una renovación que ocasionó un mar de críticas.
No obstante, este equipo en su mayor parte conformado por jóvenes,
se portó a la altura de una eliminatoria.
Quién iba a pensar también que el
seleccionado de futsal, en su primera experiencia internacional,
se clasificaría para la fase final de Costa Rica. O que
la Sub 20 consiguiera por sus propios esfuerzos clasificarse para
la ronda final de este certamen por encima de selecciones como
la de Guatemala y El Salvador. Hace dos años muchos no creyeron
en la clasificación del seleccionado juvenil al Mundial
de Emiratos. Se decía que se había dado porque habíamos
sido anfitriones, como si el ser local garantizara una clasificación.
La actual selección ratificó el progreso en la categoría.
Todos estos hechos me dejaron sorprendido. Sin
pasar por alto la encomiable labor que hicieron el técnico
José Hernández y su asistente Jorge Amado Nunes,
pilares de la clasificación del equipo mayor a la hexagonal,
ni la de René Mendieta con la Sub 20, y menos la del brasileño
Marcos Assumpçao Carneiro con el equipo de futsal.
Se puede decir que fue un año redondo para
el fútbol panameño, como redondo lo fue para el Arabe
Unido de Colón que se consagró campeón de
la temporada de ANAPROF. Los colonenses fueron protagonistas, no
solo con los árabes, sino que también con Navy Bay
que se coronó en el fútbol femenino. Por allí estuvieron
cerca en el ascenso y la categoría Sub 19.
Un año redondo tuvo con la selección
la federación de fútbol que recibió el respaldo
de la fanaticada pese a lo caro de los boletos para ir a ver los
partidos de la selección mayor.
Fue un año redondo para la ANAPROF con la
llegada de los hermanos Dely Valdés que se coronaron con
el Arabe Unido y la selección, aunque esa agrupación
no les haya sacado partido.
Todo se redondeó con la visita que nos hizo
Joseph Blatter.
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